La propuesta desbordó de asistentes. Alumnos de más de 40 escuelas recorrieron la feria y se adueñaron de las carpas. Hay muchas expectativas por las convocatorias para hoy y mañana
No es fácil calcular cuántos ya asistieron a la II Feria del Libro de Paraná, de todos modos estiman que unos 12.000 visitantes llegaron hasta ayer al mediodía. Por la tarde el número de personas se incrementó, para dar forma a un número mayor, estimado en más de 15.000 asistentes, de acuerdo con las primeras impresiones.
En total pasaron unas 42 escuelas primarias y secundarias –que se habían inscripto previamente– desde el jueves con dos y tres cursos cada una, pero también llegaron otras de manera espontánea hasta la Plaza 1º de Mayo. El Teatro 3 de Febrero, las salas con charlas e iniciativas culturales y las actividades propuestas estuvieron llenas de público, lo que arrojó un saldo positivo y satisfactorio durante los dos primeros días. Hoy y mañana se espera incluso una la mayor afluencia de paranaenses.
Lo cierto fue que desde temprano y por lo menos hasta el mediodía de ayer los chicos de distintas escuelas de Paraná y de ciudades cercanas se adueñaron de las carpas temáticas donde dibujaron, participaron, corrieron y saltaron en una serie de actividades que tienen como objetivo acercarles la palabra escrita a los más pequeños.
También había grupos de secundarios que a la salida del turno mañana llegaron hasta las carpas para recorrer los stand y que se mezclaban con otros que iban y venían en la búsqueda de algo para leer.
Consideraciones
Marta Rodríguez es subsecretaria de Cultura de Paraná y una de las organizadoras de la iniciativa. Lo primero que dijo a UNO entre otros aspectos positivos fue la participación espontánea de escuelas que llegaron hasta la Feria sin aviso; de esas no tiene un registro completo pero destacó, por ejemplo, una de Oro Verde entre otras.
“Además tenemos confirmadas la participación de 42 escuelas”, señaló.
Las actividades que acompañaron a los stands fueron un éxito y entre ellos destacó la presentación de Alejandro Dolina con un Teatro 3 de Febrero lleno (Ver recuadro La venganza será terrible...) y otras iniciativas que tuvieron lugar entre el jueves y ayer, que convocaron a cientos de personas.
“El año pasado hicimos el cálculo de más de 10.000 personas por día y llegamos a alrededor de las 35.000. Ahora debemos andar en las 12.000 sumando las concentraciones de espectáculos, la presentación de la Orquesta Sinfónica en la Catedral y Dolina en el Teatro. No es presuntuosa esa cantidad de gente y sí es razonable. Igual me gustaría tener un sistema más eficiente de medición. Quizás el domingo (por mañana) podamos buscar alguna forma de hacerlo”, opinó.
Desde el jueves se apuntó a la participación escolar y hoy y mañana –sí bien también participarán jóvenes por el carácter de las propuestas como los paneles de rock, fútbol y literatura–, también hay actividades destinadas a todas las edades, de hecho una de las iniciativas estarán vinculadas a la gastronomía entrerriana.
Como sea y al momento, en Cultura de la Municipalidad están contentos por el desarrollo de la Feria y al menos manifiestan la satisfacción de haber encarado la iniciativa.
Asimismo, asistentes marcaron el agrado por la variedad y calidad de las propuestas, mientras que feriantes trazarán balances con sus ventas.
La Venganza será terrible, en el Teatro 3 de Febrero
Con el Teatro 3 de Febrero lleno, el grupo vocal Cabernet y el programa radial La venganza será terrible de Alejandro Dolina brindaron un espectáculo de primer nivel. Esa fue la actividad principal de apertura de la II Feria del Libro. La entrada fue gratuita y se agotaron enseguida.
A las 22 del jueves casi no había más butacas libres en el Teatro y muchos de los que quedaron afuera, sin entradas, igual lograron ingresar a esa hora. De todos modos, se improvisó una pantalla grande en el hall para aquellos que no pudieron conseguir un lugar.
La mayoría del público presente eran jóvenes y entre ellos los estudiantes universitarios de Paraná y Oro Verde se destacaron. También había representantes del gobierno municipal y provincial, entre otros.
El programa radial comenzó a las 22.25 después de una presentación de Cabernet, un grupo vocal integrado, entre otros, por el hijo de Alejandro Dolina, quienes se llevaron los aplausos por un público que pudo disfrutar una propuesta que incluyó tango, folclore y hasta rock internacional con arreglos musicales y vocales y por momentos interpretados con teatralización.
La venganza será terrible duró una hora y media con sus pausas simuladas ya que el programa es emitido luego.
Alejandro Dolina, Patricio Barton y Guillespi abrieron con las termas entrerrianas como tema central que luego continuaron con sus particulares maneras de hacer radio. También hubo música y un intercambio con el público.
Iniciativa continua
Los talleres y actividades por la mañana eran permanentes, es decir, un grupo de niños salía de una carpa y de inmediato entraba otro. Paka Paka recién logró instalarse ayer por la mañana.
“La promoción a la lectura es continua. Teníamos las actividades desbordadas desde jardines maternales hasta secundarios y escuelas técnicas”, dijo Marta Rodríguez, subsecretaria de Cultura.
También agregó: “Para los escolares es una celebración y fue una buena idea que todo esté instalado al paso. Hay muchos chicos con materiales de niños y jóvenes, con revistas locales y hasta con libros de colección”.
Contó además que si bien toda la actividad es organizada desde Cultura, hay un trabajo logístico compartido con casi todas las reparticiones municipales. Mencionó desde Alumbrado Público, Barrido, Habilitaciones, Tránsito y hasta Derechos Humanos.
Introducción a la lectura
Irene Ramírez es directora de Gestión Cultural Participativa y contó que en Paraná cuentan con 28 talleres que desarrollan en diferentes escuelas.
En la carpa Juan L. Ortiz los chicos de diferentes escuelas entraban y salían a cada momento. Cantaban, dibujaban, pintaban, jugaban y hasta leían y escribían todo adaptado a sus edades.
Ese tipo de propuestas también continuarán hoy durante la mañana y la tarde. “Son actividades participativas y una de las cosas buenas de la feria es que aquí se encuentran niños de diferentes sectores sociales, de escuelas del centro como de los barrios y reciben una introducción a la lectura.
También trabajamos con chicos con capacidades diferentes y tenemos el libro-carro con el que hemos recorrido diferentes barrios de la ciudad como el Lomas, Capibá, Bajada Grande y San Agustín entre otros”, señaló Ramírez.
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