Estudiantes, que todavía no ganó, se mide con un rival de jerarquía con la ilusión de comenzar a cambiar un presente adverso. Juegan este domingo a las 18.10, con arbitraje de Pitana.
Enfrentar al mejor equipo de los últimos años (campeón del Inicial) y en su cancha es una oportunidad inmejorable para que el León vuelva a creer en sus condiciones. Eso sí, la misión no será un trámite porque para inyectarse esa dosis de confianza deberá superar a la estructura más sólida del fútbol argentino.
Para intentar dar el golpe en Liniers, el director técnico albirrojo vuelve a variar. De nombres y también de esquema. La expulsión de Jonathan Schunke, quien será reemplazado por Jonatan Silva, derivó en un cambio de sistema: el Pincha volverá a marcar con tres defensores, con Marcos Angeleri como líbero. La otra modificación será la de Leonardo Jara por Maximiliano Núñez y eso también provocó una mutación. ¿Cómo queda el dibujo? Un 3-4-1-2 con Román Martínez como conductor y la dupla Auzqui-Zapata en el ataque.
En lo estrictamente futbolístico, Estudiantes tendrá dos grandes desafíos. El primero será poder mantener una mayor cantidad de tiempo los buenos pasajes que exhibió en Santa Fe y hace una semana en el Estadio Ciudad de La Plata. Contra el Sabalero jugó un muy buen partido durante 70 minutos y se desinfló por completo en el final, mientras que ante la Lepra redondeó un excelente primer tiempo pero mermó considerablemente su desempeño en la segunda etapa. El Pincha tiene que administrar energías para no quedarse sin combustible en los momentos decisivos.
El segundo aspecto a corregir será la inconsistencia de su defensa. En las últimas dos presentaciones el Pincha recibió siete goles y eso lo transformó en el equipo más goleado del certamen, con doce. Las mayores incógnitas radican en el retroceso defensivo de Jara, que actuará de lateral-volante cuando no tiene ida y vuelta, y también cómo responde Agustín Silva, quien atraviesa un flojo presente individual.
El León, golpeado y herido , visita al campeón con la ilusión de obtener su primera victoria y así encontrar su norte en un Torneo Inicial que por ahora transita sin rumbo.
No le marca desde la era Sabella. Se fue Pachorra y no sólo Estudiantes no le ganó más a Vélez, sino que tampoco le pudo convertir goles. Fueron cuatro partidos, con tres derrotas (0-4, 0-1 y 0-2) y un empate (0-0).
Lo curioso es que con Alejandro Sabella la historia fue diametralmente opuesta. Con Pachorra como entrenador, el Pincha enfrentó al Fortín en tres oportunidades y nunca perdió ni recibió tantos en contra (3-0, 1-0 y 0-0).
¿El historial general? Es bastante parejo pero favorece a Vélez, que suma 60 victorias contra los 52 triunfos albirrojo. Empataron en 46 ocasiones.

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