Virus intrahospitalarios, un riesgo presente en Formosa

Uno de los mayores problemas de la salud en Formosa es el tema de los denominados virus intrahospitalarios. Sólo en la capital provincial, habría un importante porcentaje de edificios sanitarios con este problema, que pese a los esfuerzos por erradicarlo, hasta hoy, no han podido eliminar la presencia del virus.
Hasta ahora, en la provincia no hay datos estadísticos sobre la cantidad de pacientes que contraen infecciones intrahospitalarias. Es decir, los virus que una persona se contagia durante la internación.

Según los datos a los que pudo acceder este diario, habría varios hospitales e incluso clínicas privadas que vienen luchando hace años en el intento de erradicar sus virus internos, no teniendo éxito hasta la fecha.

Un paciente internado, por su misma condición convaleciente, tiene por lo general las defensas bajas, lo que lo hace más vulnerable aún al contagio de este tipo de virus, los cuales tienen la particularidad de ser muy resistentes y peligrosos.

Heridas como puerta de entrada

Aquellos que fueron intervenidos quirúrgicamente, con heridas que pueden ser fácilmente puerta de entrada de estos virus, son muy susceptibles a contraer los mismos. Igualmente, aquellos que por su condición etarea o patología están más expuestos a ser receptores de estas enfermedades altamente peligrosas.

Por las características del riesgo, y las implicancias médicas y clínicas que podría tener en un paciente determinado, los nosocomios no sólo no admiten que exista el problema, tampoco lo informan y en muchos casos no llevan estadísticas de cuántos pacientes son afectados en un periodo por los virus intrahospitalarios.

Por el mismo motivo, es difícil probar o saber a ciencia cierta cuál tiene virus intrahospitalarios y cuál nosocomio no lo tiene.

Una cosa es cierta, los virus existen, ya que incluso no es un problema local, sino que se extiende a instituciones hospitalarias de varios puntos del país y el exterior, conformándose en un problema mundial que es abordado de diversos modos.

Epidemia silenciosa

Los especialistas consideran que es una epidemia silenciosa y que cada vez mata a más pacientes. Muchos tratan de combatir este tipo de infecciones dentro de los centros médicos. La clave: higiene y educación del personal médico y no médico.

A fines del año pasado, tres bebés recién nacidos murieron en el Hospital Piñero de Buenos Aires como consecuencia de un virus intrahospitalario que se originó en el Área de Neonatología.

Según un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud, las tasas de infección en centros médicos en países en vías de desarrollo son muchos más altas que en hospitales del primer mundo.

De acuerdo a los expertos, el virus intrahospitalario puede darse por dos razones: un germen resistente a los medicamentos o un contagio por estafilococo.

El germen puede extenderse por ser resistente a las drogas o por no respetarse las normas de asepsia. La OMS dijo que estas infecciones pueden prolongar la estadía en un hospital, causar discapacidad a largo plazo, aumentar la resistencia a medicamentos esenciales e incluso llegar a la muerte.

Por otro lado y según un informe de la Universidad Nacional de La Plata las infecciones más frecuentes son las asociadas al catéter, la neumonía y las relacionadas con la práctica quirúrgica.

Pero el dato más aterrador es que en Argentina el 20% de los afectados fallece, sobre todo si tiene las defensas bajas por la enfermedad que motivó la internación.

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