Virgen de los Peligros: Una nueva advocación a la Virgen María

Virgen de los Peligros: Una nueva advocación a la Virgen María
Una advocación poco conocida de la Virgen María y que se halla unida a la Virgen del Sopetrán, que se venera en Murcia, España. Una imagen de la Virgen del Peligro o de Los Peligros preside desde el Puente Viejo el cauce del río Segura y la ciudad desde 1702. Una construcción neoclásica, al sur del puente, en la orilla del Barrio de El Carmen.

Es una talla en madera de más de dos metros y representa a María vestida de túnica rosa y manto azul, custodiada por el Convento Franciscano de Santa Verónica. Es poco lo que pude averiguar de esta advocación. Lo cierto es, que por causalidad, no creo en las casualidades, conocí a un joven Martín Lizárraga, que me cuenta una historia, luego verificada. En El Durazno, La Cocha, ya cerca del límite con Catamarca, se veneraba una Virgen bajo esta advocación. Su dueño, don Juan Villafañe, cada tercer domingo de setiembre le ofrecía una misa y procesión. Muchos peregrinos participaban con devoción de la fiesta que se prolongaba durante todo el día.

Entre los devotos, una niña, que mostraba una profunda religiosidad… Rosa Maidana, sobrina de Villafañe. En el año 1899, por escritura, don Juan Villafañe que tenía entonces 88 años, hace la cesión de la imagen a la niña. Como ésta era menor de edad, la recibe su padre Manuel Maidana.

La Virgen dejó La Cocha y encontró una nueva morada, en nuestra ciudad, en casa de los Maidana en General Paz y Jujuy. La entonces niña Rosa, ya mayor, continuó con la veneración y la misa se celebraba en la Iglesia Catedral. La familia se trasladó a Villa Alem, una Villa Alem de pocas casas y muchos cañaverales del Ingenio Amalia, y siguió la veneración. Al morir Rosa Maidana, la imagen pasó a su hija Rosa Jiménez viuda de Lizárraga. Hoy Guillermina, Santiago, Hortencia y Asunción continúan la tradición. El próximo 15 de setiembre la misa en la Parroquia de San Pedro Nolasco y la procesión.

Viejas fotografías, muchas y antiguas promesas, un novenario tal vez tan antiguo como la imagen, aumentan mis incógnitas. ¿Quién la trajo?, ¿cuándo?, ¿fue tallada aquí? Está en buenas manos, una familia devota y humilde. Su advocación de Virgen del Peligro o de los Peligros, desconocida, es muy actual para los tiempos que vivimos.

Ella elegirá su lugar final, por ahora procuremos renacer la antigua devoción, que sienta el fervor y el calor de su veneración en La Cocha. Los que hacemos historia trataremos de encontrar su nexo entre Tucumán y la lejana Murcia.

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