El mandatario chileno resbaló al trepar entre los escombros de una demolición. Dijo que fue por los zapatos nuevos, de suela lisa.
Pese al serio golpe que recibió –se le vieron en la espalda manchas de sangre sobre la camisa–, el mandatario se levantó y se recuperó rápidamente. Inclusive luego, al llegar a su despacho, bromeó con los periodistas sobre el tema y adjudicó el traspié a la suela lisa de sus zapatos que, según dijo, eran nuevos.
El episodio tuvo lugar en Puente Alto, en el sector sur de Santiago, durante un evento programado por la Presidencia.
Sus colaboradores le habían advertido que no subiera al montículo de escombros, pero Piñera insistió en hacerlo.
“En la vida uno siempre se cae, lo importante es la capacidad de volver a ponerse de pie”, ironizó el mandatario ante los periodistas al retornar al palacio presidencial de La Moneda. Cuando le preguntaron si se iba a realizar una revisión médica, afirmó con humor: “¡No, qué chequeo médico, compadre; soy un presidente joven, deportista, cero kilómetro!”.
Divertido, Piñera señaló que “algunas consecuencias de la caída se sienten, algunos dolores ... sobre todo el dolor más importante, que no es del cuerpo sino del alma. Lo que más duele es el gusto que les di a todos ustedes de ver al presidente caerse”, agregó riéndose.
El presidente chileno reconoció que desoyó las recomendaciones de sus asesores, quienes le pidieron que no se trepara al lugar. “Es verdad”, dijo, y continuó: “Lo que ocurrió es que yo uso zapatos con suela de goma y hoy día alguien en mi casa, lo estoy investigando, me los cambió por unos de suela más lisa, y eso me dio menos adhesión”.
El alcalde de Puente Alto, Germán Codina, quien lo acompañaba en el momento del accidente, comentó que Piñera “ la sacó barata, menos mal que no fue un accidente mayor”. “El empezó a subir un muro que tenía mucha humedad por la garúa que había de la mañana, y se resbaló porque andaba con zapatos de suela, y yo atiné y alcancé a poner la mano y detener un poco su caída, porque abajo había una tabla con clavos, y pudo ser un accidente que por lo menos le pudo haber quebrado un par de costillas”, relató.
Una secuencia de fotografías, que muestra con precisión el instante de la caída del mandatario, se difundió rápidamente por las redes sociales en Chile y causó cierta alarma. Pero rápidamente la vocera del Gobierno, Cecilia Pérez, se encargó de llevar calma a la población. “Agradezco la preocupación por la salud del Presidente, él se encuentra bien, la caída fue peligrosa, fue dolorosa, pero él sigue trabajando”, dijo.

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