Violento golpe comando a un matrimonio de Plottier

Violento golpe comando a un matrimonio de Plottier

Tres encapuchados robaron en un barrio cerrado y lograron huir.

“Escuché ruidos y mi perro, Pancho, ladró cinco veces; enseguida lo llamé a mi marido y le dije que vuelva”. Así advirtió Moni a Héctor, quien regresó rápidamente a su casa de Plottier. Pero allí fue sorprendido por tres delincuentes que lo esperaban armados y encapuchados, escondidos detrás de unos ligustros que rodean el parque de la casa. Tras una brutal golpiza, redujeron al hombre y obligaron a la mujer a recorrer la casa en busca de dinero. Los ladrones se alzaron con un magro botín y escaparon al ver llegar a la Policía, que había sido alertada del robo.

El hombre recordó el salvaje robo ocurrido ayer a la medianoche, cuando fue interceptado por los ladrones en el momento en el que salía de la cochera de su casa, ubicada en un loteo cercano al Golf Club, en el límite entre Plottier y Neuquén, y se dirigía hacia la puerta de entrada.

“Fui a Neuquén a llevar a un familiar y mientras volvía mi señora me llamó y me dijo que había escuchado ruidos. Una vez que ingresé al loteo, cerré los portones y luego entré por la cochera, le di comida a Pancho -el perro- y ahí sentí que no estaba solo. Los tres tipos se me abalanzaron y me apuntaron con una arma y gatillaron, pero no salió la bala”, relató Héctor Inda, cuando accedió a dialogar con LM Neuquén en la misma casa violentada .

“Cuando me gatillaron y no salió la bala me dije ‘acá o me defiendo o me matan’; entonces me resistí y empecé a forcejear y le saqué el arma a uno. Se enfurecieron, me pegaron piñas, patadas en las costillas. Yo gritaba para que mi mujer escuchara lo que pasaba”, agregó Inda, un ex empresario de la fruta que hoy está retirado de la actividad.

De acuerdo con los dichos del matrimonio asaltado, mientras uno de los ladrones seguía golpeando al hombre sobre las piedras que hacen de sendero, los otros dos fueron hasta la puerta de acceso con su llavero para poder entrar a la casa.

Al no encontrar la llave correcta, empezaron a romper el vidrio de una ventana lateral, aunque tampoco tuvieron éxito. En el interior, la mujer alcanzó a llamar a un familiar que alertó a la Policía.

“Yo, desesperada por los gritos de mi marido, tomé carrera y atravesé con el cuerpo otro ventanal que tengo del otro lado. Ahí me corté todo el brazo, di toda la vuelta y les pedí por favor que no le pegaran más a mi marido y que yo les iba a dar la plata”, sostuvo Moni. La mujer sufrió un fuerte golpe en su rodilla y una herida cortante profunda en uno de sus brazos, lo que provocó mucho sangrado.

“Los delincuentes, al verme sangrar tanto, discutían entre ellos y se reprochaban por qué me había lastimado. El otro le decía: yo no le hice nada, la loca se tiró por la ventana”, detalló la mujer.

Mientras uno de los delincuentes ataba al hombre ya golpeado en el suelo con un extensible de la casa, los otros dos recorrían la propiedad, a la que ingresaron por el mismo ventanal que había roto la mujer.

Los ladrones lograron llevarse un par de relojes, una suma en efectivo que estaba dentro de la billetera del hombre y dos teléfonos celulares. Luego escaparon saltando el alambrado perimetral que bordea el loteo y que limita con la empresa Pluspetrol.

“Cuando llegó la Policía, mi casa era un charco de sangre. El 90% era de ella que estaba herida. Nos llevaron al Heller, adonde nos atendieron”, indicó Héctor.

“Esto fue un golpe comando y se ve que han hecho inteligencia, porque me esperaron a mí”, señaló el hombre, aunque reconoció que los delincuentes, que estaban armados, encapuchados y que tenían guantes, estaban desorganizados.

“La verdad, con el lío que quedó acá, la sacamos recontra barata. Esto podría haber sido un desastre; de todas maneras, no nos conformamos con eso, queremos más seguridad”, reclamó.

“Perdimos, vienen los milicos”, dijeron

NEUQUÉN

“Fue un robo tipo comando e incluso hubo cómplices que avisaron a los delincuentes que la Policía venía en camino”, indicó Héctor Inda. Agregó que cuando regresaba a su domicilio desde Neuquén por calle Chivilcoy, un auto Renault Laguna, se interpuso en el camino –angosto– y lo obligó a disminuir la velocidad, hasta que lo pudo pasar. Luego, mientras cerraba los portones de acceso al barrio, el mismo auto pasó con las luces apagadas.

“Perdimos, vienen los milicos”, recordó Héctor que dijeron los delincuentes luego de pasar unos diez minutos dentro de su casa, tiempo que duró el asalto.

Las víctimas detallaron que la alarma de la casa sonó en todo momento y que los delincuentes se desesperaban por apagarla, que incluso arrancaron una central de la pared para poder lograrlo, aunque fue en vano. “La Policía llegó enseguida, los vieron, pero no pudieron detenerlos”, concluyó.

El sector

Vecinos de una petrolera

El loteo donde ocurrió el robo tiene un cerco perimetral que linda con un predio de la empresa Pluspetrol. “A mí el Municipio me exige que coloque alumbrado dentro del barrio, porque lo considera un emprendimiento privado. Por eso mi casa cuenta con 100 lámparas. Ahora, en los 200 metros que compartimos con la empresa petrolera, no hay ni un foco. Yo creo que si la firma colocara más iluminación, nosotros que vivimos acá no estaríamos tan vulnerables y expuestos a este tipo de hechos”, señaló Inda. El hombre contó que ellos –por la empresa- cuentan con la línea de tensión, el bombeo, y que prácticamente tendría un costo cero, si se considera las ganancias que se manejan en la industria petrolera de la región.

La denuncia del robo fue radicada en la sede de la Comisaría 12 de Valentina Norte e investiga el hecho la fiscalía de turno, a cargo de Gloria Lucero.

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