La manifestación terminó con corridas, forcejeos, disparos con balas de goma, golpes y pedradas
Según la Policía, no hubo civiles heridos ni detenidos. Los vecinos reportaron lesionados y el arresto de una menor.
Ante los primeros periodistas llegados al lugar, voceros del grupo habían insistido, una y otra vez, que que se trataba una protesta “pacífica”, ajena a “intereses partidarios” y motivada solamente por la necesidad de “llamar la atención de las autoridades” y “apurar respuestas” para los daños, pérdidas, angustias y miedos desatados por las crecidas aguas del Arenales en su último y asolador avance sobre calles, veredas y viviendas de Ceferino, 13 de Abril y otros barrios aledaños.
A minutos de iniciado el piquete, comenzaron a acentuarse los embotellamientos en el transitado nudo de la zona sur de la capital salteña y poco después empezaron a llegar los efectivos policiales que, rápidamente, desalojaron a los hombres, mujeres y niños que habían bloqueado el distribuidor de la Tavella y retrocedían ahora, a regañadientes, hacia la cabecera sur del puente que vincula a las calles Polonia y Córdoba en las hoy intranquilas riberas de Ceferino Velarde.
Reagrupadas en este último punto, las familias damnificadas insistieron con su protesta y los efectivos de Infantería avanzaron, una vez más, sobre los manifestantes. El despeje del puente se realizó bajo un clima de creciente tensión y exaltación. A medida que el cordón policial fue empujando a los vecinos hacia calles más internas de la barriada, crecieron los insultos, gritos y agresiones. Y finalmente la violencia envolvió a ese sector de Ceferino con un penoso y demencial telón, en el que algunos policías disparaban con balas de goma y otros forcejeaban con hombres y mujeres a las puertas mismas de sus casas, mientras desde arterias adyacentes otros enardecidos vecinos y desatados adolescentes arrojaban piedras contra la formación policial.
A diferencia de otras protestas, en está no se vieron activistas que incitaran a la violencia ni al caos del mar revuelto, sino familias movidas por reclamos urgentes y respuestas que se hacen esperar. Todo, sin embargo, terminó desbordado como las mismas aguas que tanto desastre dejaron a su paso por Ceferino, 13 de Abril y zonas aledañas.
Pasado lo peor, el jefe de la Unidad Regional 1, Roberto Flores, informó que manifestantes, al ser desalojados, “arrojaron piedras y objetos contundentes causando la lesión de un efectivo y daños materiales”. De acuerdo con el informe policial a medios radiales, a esa hora no había “ningún civil herido ni detenido” y continuaba en Ceferino “una manifestación pacífica”. Poco después, sin embargo, vecinos aseguraron que la Policía se excedió con “una represión” que dejó “personas heridas” e incluso detenidos.
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