El hecho ocurrió el domingo cerca de las 23.00, cuando salían de la vivienda de Hipólito Yrigoyen al 4000. Tres delincuentes encapuchados y con armas de fuego los obligaron a ingresar y entregarles dinero y joyas. “Mi padre está shockeado y mal”, dijo uno de los hijos de don Isidro.
Fuentes policiales informaron que el domingo, alrededor de las 23.00, el empresario –de 90 años– se encontraba en la casa junto a su hija, Norma Zingaretti, y el marido de la mujer, Melitón Barroso, dirigente político y ex candidato a intendente de San Rafael por el partido Demócrata.
Cuando el matrimonio se dispuso a salir de la propiedad, a la hora mencionada, fue sorprendido por tres delincuentes –dos hombres y una mujer– que, encapuchados, obligaron a ambos a introducirse nuevamente en la casa, donde comenzó una serie de acciones violentas, comunes en este tipo de episodios.
De acuerdo a lo que averiguó este diario, los malvivientes se valieron de al menos dos armas de fuego para intimidar a las víctimas. La peor parte se la llevó Barroso, a quien le exigían la clave de la caja fuerte del inmueble. En principio –según constó en la denuncia– el hombre se rehusó a brindarles dicha información, lo que motivó una despiadada golpiza con el agregado de varios “culatazos” efectuados con una de las pistolas. Al no hallar respuestas en Barroso, los delincuentes optaron por extraerle el número al empresario Zingaretti quien, producto de una crisis de nervios, no supo precisarlo. Por esa razón, indicaron desde la Policía, los asaltantes decidieron violentar el depósito y así lograron abrirlo. Una vez extraída la tapa, sustrajeron anillos, relojes y medallones de oro que había en el interior de la caja.
Además, señalaron los investigadores, los ladrones se alzaron con un rifle calibre 16 y una pistola calibre 22. Por su parte, Barroso les entregó una billetera que contenía 1.600 pesos y documentación de importancia.
El periplo de los delincuentes duró, por lo menos, una hora y diez minutos, según confirmó a este diario uno de los hijos del empresario. Antes de escapar, los individuos maniataron con corbatas al matrimonio y a Isidro Zingaretti, y les reclamaron las llaves de un Chevrolet Aveo de color gris, con el que huyeron apoyados por un cuarto malviviente que los aguardaba en el exterior de la propiedad.
La Policía conoció la terrible experiencia del empresario y el matrimonio pasadas las 0.30 del lunes. Se desplazaron hasta el lugar varios móviles y una ambulancia del SEC, cuyo médico de turno asistió a Barroso por los golpes recibidos.
ENCONTRARON
EL AUTOMÓVIL
EN PUEBLO DIAMANTE
Alrededor de las 9 de la mañana, el Chevrolet Aveo propiedad de Melitón Barroso y su esposa Norma Zingaretti fue hallado en estado de abandono en las inmediaciones de la ex fábrica Valle de Oro en Pueblo Diamante.
“Se confirmó que se trataba del automóvil en el que escaparon los cuatro delincuentes que actuaron en la propiedad de Zingaretti. Suele ser una maniobra de distracción que ejercen los malvivientes, ya que no necesariamente se guarecen en alguna vivienda de ese barrio”, señaló una fuente de la investigación a nuestro diario.
“Mi papá está shockeado, en noventa años
jamás vivió algo igual”
Sergio Zingaretti, hijo de Isidro y uno de los responsables de la firma Yancanelo, accedió a hablar con Diario San Rafael a la mañana siguiente del violento asalto que sufrieron su padre y hermana.
“Yo no estaba presente al momento del hecho. Todo comenzó cuando mi hermana y mi cuñado salían de la casa y se encontraron con los ladrones, que estaban encapuchados y con guantes en sus manos, lo que habla de su profesionalidad. A mi cuñado (por Barroso) se lo llevaron a una pieza y le dieron al menos cinco golpes en distintas partes de la cara, mientras decían una serie de insultos irreproducibles y constantes amenazas”; relató Sergio.
El empresario señaló además: “Mi hermana, para evitar que siguieran golpeando a su marido, les indicó dónde había dinero. Con una barreta abrieron la caja fuerte y sacaron joyas, no muchas, pero de importante valor”. Según detalló, “rompieron varias puertas, desordenaron todo. El dormitorio de mi padre quedó dado vuelta”.
Acongojado por la drástica situación que les tocó vivir a sus familiares directos, Sergio aseguró experimentar “una sensación horrible. Nuestro domicilio fue violado, irrumpieron en la propiedad privada, lo que deriva ahora en presencia de policías, en una causa judicial. Tuvimos presencia de efectivos hasta las 7 de la mañana”. También contó: “Mi padre está mal y shockeado. Él tiene 90 años y es la primera vez que le sucede algo así”.
Comentá la nota