Amenazó con matar a una de las hijas de un matrimonio. Y huyó con el botín por los techos.
Mientras la Selección argentina disputaba el partido con Uruguay y concentraba la atención de la ciudad, un delincuente armado y encapuchado robó en dos casas vecinas y, en una de ellas, mantuvo a toda una familia de rehén durante dos horas.
El ladrón amenazó con matar a las hijas del matrimonio si no le daban dinero. La Policía llegó al lugar por la denuncia del robo en la casa de al lado y pudo auxiliar a los rehenes, que gritaron desde una terraza mientras el delincuente huía por los techos.Los robos ocurrieron en dos casas ubicadas a una cuadra de la plaza Roca durante la noche del martes, a partir de las 21:30.Pero la pesadilla completa –que incluyó amenazas a punta de pistola y golpes– la vivieron un matrimonio y sus dos hijas de 10 y 14 años cuando un hombre ingresó a su casa, ubicada en Carlos H. Rodríguez casi Jujuy.
“Estábamos por cenar; yo estaba en la cocina, mi marido miraba el partido de Argentina y las nenas estaban sentadas en la mesa haciendo la tarea, cuando de repente apareció un tipo armado, encapuchado y con guantes que empezó a gritar”, relató a LM Neuquén la mujer, quien prefirió reservar su identidad por temor.La madre de las niñas contó que los maniató por la espalda con cables y los llevó a la habitación principal. Una vez allí los obligó a tirarse al piso mientras revisaba la casa y les exigía dinero.“Cuando nos llevó a la habitación nos dijo que nos tiremos en el piso.
En ese momento, cuando mi marido se arrodilló, le pegó una patada en la boca. Estaba muy eufórico y superviolento”, recordó la mujer, de unos 40 años.Pero el momento más dramático lo vivieron cuando el delincuente apoyó el arma en la cabeza de su hija de 14 años e hizo rodar el tambor, bajo la amenaza de matarla si no le daban más dinero.“Le gritaba a mi marido, vos sos petrolero dame más plata, vos tenés; pero mi marido no es petrolero, nada que ver”, aseguró la mujer, que escuchó cuando el hombre se comunicaba con un cómplice por celular.Fuentes policiales confirmaron que se robó 12 mil pesos.
“Estaba tan sacado que no entendía cómo desbloquear los teléfonos.
Mi hija les sacó los códigos para que se calmara y aún así gritaba que calláramos al caniche, que no paraba de ladrar”, indicó.Un móvil llegó a la casa de la otra vecina que sufrió un robo; esto impidió que el ladrón pudiera salir por la puerta, por lo que huyó por los techos. La familia salió a la terraza y pidió ayuda al patrullero, que estaba en la calle.
Doblete delictivo
También robó en la casa de una jubilada de 90 años, que no advirtió el hecho
El delincuente que aprovechó el partido de Argentina-Uruguay ingresó a la casa de la familia por una ventana, luego de haber roto las rejas y cortado el mosquitero. Así llegó al comedor y sorprendió al matrimonio. “El tipo no nos dejaba mover. Entraba y salía de la habitación mientras hablaba con sus cómplices y les decía que no podía salir porque estaba la Policía”, recordó la mujer a LMNeuquén. Es que un móvil de la Comisaría Primera ya había llegado luego de que otra mujer, de 90 años, advirtió que uno de los cuartos de su casa estaba todo revuelto.
“Mi vecina ni se enteró de que le había entrado un ladrón. Se ve que treparon por los techos y desde la casa de ella entraron a la mía”, sostuvo la mujer, que junto con su esposo se animó a levantarse y salir hacia la terraza, desde donde alertaron a los efectivos sobre el robo. “Ellos rompieron la puerta y nos ayudaron”, concluyó.
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