“La violencia sutil o expresa tiene consecuencias difíciles de medir”

Esteban Paulón, titular de la FALGBT, señaló que la exposición a la discriminación de lesbianas, gays, bisexuales y trans es cotidiana. En Estados Unidos, indicó, el 33 por ciento de los suicidios corresponden a adolescentes gays
“Vivir libres de violencia”´. El título del panel es aún una utopía. Para comprender los motivos y visibilizar el camino que aún resta transitar, se desarrolló del I Congreso “Diversidad y género: construyendo cultura hacia la no discriminación”, organizado por el Movimiento Universitario Sur y el colectivo de Mujeres Las Juanas. Una de las aristas fue abordada por Esteban Paulón, presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gay, Bisexuales y Trans, quien sostuvo que “la violencia se ejerce en relación a la orientación sexual o identidad de género cotidianamente, de muchas maneras”. Dijo que las personas trans son quienes más expuestas están por combatir, con su cuerpo, “la hetero normatividad”.

Paulón abordó la temática desde la promoción de la diversidad, de las diferencias y del respeto al otro, “pensándonos como una sociedad plural, que tiene que tener espacios para todos, esto implica no ejercer ningún tipo de violencia”.

Los actos de discriminación y violencia son cotidianos, a veces más expresos y otras más sutiles. “Muchas veces no se llega a una violencia física, pero se expresa también desde el lenguaje, desde lo institucional -porque no tenemos acceso a determinados derechos-, que la sociedad presuponga sobre nuestros cuerpos e identidades, una heterosexualidad prácticamente obligatoria, que se invisibilicen nuestras realidades, nuestras familias, nuestras parejas”, enumeró el titular de la Federación.

“Todo eso -explicó- va configurando realidades donde se siente esa violencia cotidiana, que genera en nosotros mismos un sentimiento de aislamiento, de rechazo y –como decimos nosotros- la homofobia interiorizada”.

Ese rechazo del otro termina siendo un propio rechazo. La autoaceptación entra en crisis, también “la salida del armario” y la autoestima.

Incluso, mencionó que en Estados Unidos se recrudecieron los suicidios en adolescentes gays y lesbianas: se estima que son el 33 por ciento del total. “Esas formas sutiles o expresas de violencia que hay a nivel de la sociedad, tienen consecuencias que a veces son difíciles de medir. Es un imperativo construir estas sociedades libres de discriminación”, señaló Paulón.

En Argentina no hay estadísticas ciertas al respecto. Sin embargo, el referente de la militancia por los derechos de la comunidad gay, comprendió: “Evidentemente es algo que pasa por la cabeza de muchísima gente. La orientación sexual diferente es tomada como una cuestión negativa, entonces eso llevaba a pensarse en un escape un poco más rápido de un mundo, una familia, una sociedad que no te contiene”.

PONER EL CUERPO

Las chicas y los chicos trans son quienes más expuestos están a este tipo de violencia. “Son la cara visible de la homosexualidad”, señaló Paulón. Los hombres gays y las mujeres lesbianas pueden compartir cualquier ámbito sin saber si una persona es gay o lesbiana, pero las personas trans lo expresan en sus cuerpos. “Han sido la cara de la homosexualidad en el inicio. Son la expresión más clara de la contestación de nuestros cuerpos a la hetero normatividad y eso se traduce en violencia concretamente”, sostuvo el militante por la igualdad de derechos.

“La sociedad –determinó- muchas veces no entiende, no respeta, no comprende lo diferente, provoca situaciones de violencia y muchas veces de muerte. Tenemos varios crímenes no esclarecidos aún en provincias como Salta, Formosa, mismo acá en Mar del Plata. Se dan situaciones poco claras, no están definidas las motivaciones, pero evidentemente la identidad de género de estas personas ha tenido que ver”.

LEYES Y EDUCACIÓN

En el camino que se debe transitar para revertir esta situación, para que la sociedad en su conjunto dé lugar a la diversidad sin discriminación ni violencia, Paulón explicó que es necesario avanzar en la ley de identidad de género, pero también apostar a una educación inclusiva.

“La ley es una herramienta indispensable que va a permitir el acceso a la ciudadanía, a un reconocimiento del Estado, y a partir de allí pensar en una política pública. Pero acá el tema pasa por la educación y la inclusión”, comprendió el joven dirigente.

“Mientras sigamos excluyendo de los sistemas educativos a las personas trans, mientras sigamos demorando la incorporación de contenidos de diversidad, respeto a la diferencia, derechos humanos en la escuela y todos los niveles educativo, más lejos vamos a estar de poder cambiar el paradigma social”, añadió.

“La ley de matrimonio igualitario permitió un debate a nivel nacional que nos dio un impulso enorme para avanzar y tener otras herramientas de lucha. Pero si no accionamos sobre la educación no vamos a modificar nunca las condiciones de discriminación, y si no las modificamos no vamos a eliminar ni disminuir los niveles de violencia”, concluyó.

Entre la policía y el aislamiento social

Esteban Paulón citó dos casos de violencia contra la comunidad gay, producidos en los últimos días. “En Córdoba, un joven gay fue internado compulsivamente en un instituto de recuperación de la homosexualidad: fue aislado de todos sus contactos, amigos y familia”, mencionó primero.

Además, sumó situaciones concretas de violencia policial. “La semana pasada, en Quilmes, una pareja de chicos que estaba besándose en la calle a la noche fue detenida y demorada por la policía. Todo el proceso de detención tenía que ver con referencias permanentes a la orientación sexual: que sos puto, que qué tenés que estar haciendo, que tenés el cierre bajo. Incluso golpes y una detención ilegal”, describió.

Un debate necesario

“Con la discusión y sanción de la ley de matrimonio igualitario se puso muy en evidencia en la sociedad en general, la necesidad de generar espacios -desde la perspectiva de los derechos de la diversidad sexual- que contribuyan a las transformaciones sociales orientadas a mejorar las condiciones de vida, y a promover la igualdad de todos y todas las ciudadanas de nuestro país”, expresó Eva Vilchez, integrante del Movimiento Universitario Sur y organizadora del Congreso.

“En el marco de la cultura patriarcal, sexista, en la que vivimos, se hace necesario promover el conocimiento y el respeto por las diversas expresiones de la identidad de género, con la perspectiva de afirmar una cultura ciudadana que reconozca la validez de su realidad y, sobre todo, la realidad de quienes viven en situación de exclusión, discriminación y pobreza”, se sumó Yanina Cobos, del colectivo de Mujeres Las Juanas.

Comentá la nota