Violencia en Oriente Medio: otros tres palestinos muertos

Tensión árabe-israelí.Una mujer embarazada y su hija murieron tras un ataque aéreo de Israel. Y un chico de 13 años cayó en Cisjordania.

Una presunta suicida palestina fue interceptada ayer en uno de los controles militares de acceso a Jerusalén. Según la Policía israelí la mujer despertó la sospecha de los agentes presentes en el control, quienes le pidieron que estacionara en la cuneta. En ese momento activó los explosivos que llevaba dentro del vehículo, dejando herido a un agente que tuvo que ser hospitalizado. Se trataría del primer intento de atentado suicida dentro de la actual espiral de violencia, que ha hecho saltar las alarmas de los servicios de seguridad por temor a que el incidente conduzca a una escalada mayor de la violencia.

Otro factor que comienza a tornarse incontrolable es la situación en la Franja de Gaza, después de que una mujer embarazada falleciera junto a su hija de 2 años durante un bombardeo efectuado por la aviación israelí en represalia por el lanzamiento previo de un cohete que fue interceptado en vuelo. La mujer y la niña murieron al ser aplastadas por los escombros de su vivienda, mientras que otros cuatro familiares resultaron heridos.

Según el Ejército israelí, el derrumbamiento de la casa fue “daño colateral”, dado que sus aviones dispararon contra dos supuestas fábricas de cohetes. Sin embargo, testigos presenciales aseguraron que se trató de un impacto directo y que no había fábricas en las inmediaciones. Debido a su repercusión mediática, este incidente podría provocar una respuesta por parte de Hamas, en forma de nuevos lanzamientos de cohetes. Aún así parece que la milicia no está interesada en emprender otra guerra contra Israel, dado que la Franja de Gaza todavía no se ha recuperado de la devastadora operación “Margen Protector” acaecida durante el verano de 2014.

Además, las fuerzas israelíes mataron a un adolescente palestino durante enfrentamientos en un puesto de control del norte de Cisjordania, cerca de Ramallah.   Las autoridades palestinas identificaron al joven fallecido como Ahmad Sharake, de 13 años, e informaron que otras 20 personas fueron heridas por disparos de balas de goma durante los enfrentamientos, cerca del asentamiento judío de Beit El.

Por otra parte, en Israel tuvo lugar otro apuñalamiento, en este caso en un cruce de carreteras en la parte norte del país. Cuatro ciudadanos resultaron heridos, entre ellos una joven de 19 años que realiza el servicio militar obligatorio fue herida de gravedad.

También Cisjordania y Jerusalén Oriental volvieron a vivir más disturbios violentos, que según la Media Luna Roja Palestina se saldaron con un balance de más de 300 heridos. Los enfrentamientos más graves tuvieron lugar en el cruce de Hawara (cerca de Nablus), en el área autónoma de Tulkarem y en el pueblo de Abu Dis (adyacente a Jerusalén).

Tal como se preveía, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dio instrucciones al Fiscal General del Estado para que vaya recopilando las evidencias y poniendo en marcha los trámites procesales necesarios con objeto de ilegalizar una parte del Movimiento Islámico de Israel, al que acusa de incitar a la violencia. En la reunión semanal del consejo de ministros Netanyahu también propuso que la Fiscalía proceda contra la diputada árabe Hanin Zoabi, a la que reprocha hacer apología del terrorismo.

Estas acusaciones fueron refutadas por otro diputado árabe y compañero de grupo parlamentario de Zoabi en la Knesset, Ahmed Tibi. Éste espetó a Netanyahu la futilidad e inutilidad del nuevo paquete de medidas punitivas que está articulando su Gobierno, arremetiendo también contra la reciente llamada a portar armas por parte de los alcaldes de varias ciudades.

“Están creando un Lejano Oeste en el que tienen lugar ejecuciones públicas en las calles”, declaró, en relación con las instrucciones de disparar a matar contra aquellos agresores que intente perpetrar apuñalamientos y que en muchos casos podrían haber sido reducidos en vez de disparados.

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