Violencia de género: "No hay pocas leyes, sí poca urgencia para aplicarlas"

En Mar del Plata se comenzó a dictar la especialización en Violencia de Género. En este marco estuvo en la ciudad la especialista Ana María Fernández, quien reflexionó sobre el rol del Estado, la Justicia y los profesionales sobre la temática.
"Debe haber sanción para los funcionarios que no hacen lo que se debe en casos de violencia de género" asegura la doctora en Psicología, Ana María Fernández quien explica que "no es que haya pocas leyes al respecto, sino que hay poca urgencia de aplicarlas." Fernández, quien dictó en la ciudad un seminario sobre Violencia de Género en la Facultad de Ciencias de la Salud y Servicio Social en el marco del desarrollo de la Carrera de Especialización en Violencia Familiar, es docente e investigadora del ámbito nacional e internacional, y productora de libros y artículos en materia de género, violencia, poder, construcción de subjetividad.

En diálogo con LA CAPITAL, la psicóloga se refirió al papel que se les da hoy a los casos de violencia de género en el país, por qué entiende que es necesario hacer cumplir la legislación y por qué los femicidios son "un drama social".

- El hecho de que vivamos en una sociedad muy machista ¿pesa también en la justificación de los hechos de femicidio?

- Sí, los vemos todo el tiempo en distintos temas de violencia. Cuando se empezaron a mover las cosas por una ley de acoso laboral desde distintos lugares se escuchaban voces que decían: entonces no se le puede decir un piropo a una secretaria. Cualquier mujer en relación de dependencia distingue de acá a la luna un piropo o una galantería, de un acoso. Entonces se ridiculiza la figura legal que cuesta tanto instalar.

- ¿Cree que la víctima hoy está desamparada por el ámbito de la justicia?

- Hay muchos jueces incompetentes o que ignoran los estudios de género y la especificidad de la violencia, o bien que han tomado posición. No olvidemos que el aparato de Justicia es donde se concentra lo más tradicional de la sociedad, entonces hay mucha resistencia a aceptar que las mujeres tienen derechos o que si quieren separarse de un señor porque la maltrata, pueden hacerlo. Si están en contra del divorcio, el aborto y que los niños apropiados de los desaparecidos recuperen su identidad, no veo por qué no van a estar en contra que las mujeres tengan justicia cuando son golpeadas. Es un hilván de clase, de género, de grupos de poder acostumbrados a que se trata la cosa pública como si fuera cosa privada, entonces no hay república.

Sanciones

- Se escucha mucho en los relatos de femicidio que la víctima había hecho denuncias o recurrido a la Justicia para sentirse resguardada, pero no resultó así...

- Siempre no es así. Hay juzgados, centros de salud y direcciones de la mujer que trabajan muy bien y como en cualquier espacio del Estado hay lugares donde se trabaja muy mal. Entonces cuando se trabaja correctamente esta mujer va a tener el amparo constitucional del Estado, cuando se trabaja incorrectamente por negligencia, por incompetencia o porque se está en contra de que estas mujeres tengan sus derechos, obviamente aunque hagan la denuncia no quedan amparadas. Pero a mí me parece que hay que empezar a plantear desde la sociedad civil que tiene que haber sanción para los funcionarios del Estado que no hacen lo que está indicado que se debe hacer. No es que tengamos tan pocas leyes, sino que pareciera que no es de urgencia aplicarlas. No siempre se aplica lo bueno que tenemos sea en legislación o el saber hacer de los equipos de trabajo, que sin duda lo hay.

- Es responsabilidad de las mujeres entonces informarse, hacer valer sus derechos...

- Sin duda, y también pedir sanción para los profesionales que no hacen lo que está indicado, ya sea un juez, un médico, un psicólogo. Me parece que en muchos casos hay una actitud que cabalga sobre las mujeres más desprotegidas, más pobres, porque si pertenecés a una clase media, con padres profesionales, no sólo contás con capital simbólico para plantarte frente a una situación sino también que tu familia y amigos tienen una red de contactos que se pueden usar para el bien. Pero si sos una chica de sectores populares o marginales, una niña que quedó embarazada por un incesto en el marco de una extrema pobreza y en el hospital se permite la entrada de grupos religiosos que le empiezan a decir que va a ir al infierno porque es pecado, pasan los días y el aborto que es legal, se convierte en riesgoso y después tenemos una madres de 13 años, por ejemplo. Es decir, hay que actuar contra esas organizaciones que están manejándose de modo no constitucional, no republicano y no están dejando que se apliquen las leyes realmente existentes.

- Se escucha a muchos justificar hechos de violencia o violaciones en comentarios tales como: llevaba la pollera muy corta o estaba muy pintada. ¿Cómo se hace para desterrar eso? Parece muy difícil...

- Sí, porque afecta a lo más automatizado de nuestro imaginario colectivo. Lo de la pollera corta viene del Medioevo donde los varones tenían que ser castos para acceder al cielo. Entonces las mujeres los tentaban y por su culpa, que estaban poseídas por el demonio, ellos no podía mantener su castidad. Y así iban a la hoguera las mujeres, porque le resultaban al caballero muy atractivas. Siempre estaba la religión en el medio.

- Hoy se conoció que en Misiones se va a otorgar una pensión mensual a las personas víctimas de delitos sexuales. ¿Qué piensa al respecto?

- Lógica clientelar. El dinero "les va a venir bien", pero otra vez el Estado está ausente. Y probablemente aparezcan denuncias que luego digan que en realidad dijeron que eran víctimas para cobrar ese dinero. También es cierto que el Estado los abandonó y debe resarcirlos, pero tal vez podría ser de otro modo.

- Y en esto se enmarca algo que usted ha hecho referencia en algún artículo, que es el rol del apoyo psicológico que se les brinda a las víctimas como un modo de solución a estos problemas...

- Está empezando a haber toda una corriente estatal, no importa cuál sea el gobierno, donde el Estado no puede garantizar lo que se debe. Entonces una "buena solución" (lo digo con ironía) es el apoyo psicológico. Por ejemplo, desapareció Julio López, entonces a los que iban a ser testigos en el juicio contra los genocidas les dan apoyo psicológico, cuando en realidad se les debería garantizar que no los maten. Donde el Estado deja caer y no tiene políticas específicas, un comodín es el apoyo psicológico, con independencia que hay situaciones puntuales en las que es necesario, no estoy tirándome en contra de los colegas. Digo que no es reemplazable una política de Estado por apoyo psicológico.

- El hecho de tener un presidente mujer, ¿da esperanzas para pensar que se puedan revertir alguna de estas cuestiones?

- Que se puedan revertir no, pero la imagen de una mujer que llega a la presidencia me parece que sí motoriza ilusiones de jóvenes mujeres con un techo más alto de hasta donde pueden llegar. Entonces que esa mujer por el lugar donde está diga es posible y cumple muy dignamente su papel -con independencia si estamos de acuerdo o no con ella-, levanta trabas en lo que una niña puede ilusionarse que puede llegar a ser. También es cierto que la presidenta no es alguien que haya mirado los problemas de género y su especificidad, ella tiene una idea de la política más en general, pero igual su presencia y existencia en ese lugar dice cosas.

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