Violencia de género: acusado quiere un defensor varón

Violencia de género: acusado quiere un defensor varón
Lo planteó en el inicio del juicio oral y las audiencias se suspendieron hasta el lunes 7 de abril. Incidentes, acusaciones y amenazas en la previa.
El juicio se le sigue a Carlos Ariel Goncharuk, que está detenido y acusado del delito de "lesiones gravísimas" en perjuicio de su esposa, Susana Gómez (29) –quien quedó ciega tras una agresión-, volvió a sufrir un nuevo percance luego de la postergación por problemas de salud de la fiscal que demoró 24 horas el inicio de las audiencias. El acusado se niega a que lo asista en la defensa una mujer y solicitó que un varón asuma ese rol. Momentos antes del inicio del debate se vivieron momentos tensos con cruces de denuncias por amenazas y el fiscal a cargo del juicio solicitó se le practiquen pericias psiquiátricas al acusado.

Estaba todo listo para el inicio del debate, pero Goncharuk planteó que no quiere a la defensora oficial Cecilia Sicard en ese rol y pidió que esa parte del proceso sea ocupado por un varón. Tras su detención, el acusado tuvo un defensor particular que luego fue apartado. La defensa quedó entonces en mano del defensor oficial Claudio Ritter, pero por problemas en la estrategia a encarar durante el debate, la relación se quebró y desde la Fiscalía General de La Plata se designó a Sicard, quien sostuvo que el defensor general de La Plata, Omar Ozafrain, la ratificó en el caso.

Ante este planteo la jueza Carmen Palacios Arias aplazó el inicio de debate hasta el próximo lunes 7 de abril.

Peleas. Antes del inicio de la audiencia, Goncharuk se cruzó en uno de los pasillos del fuero Penal con el abogado Darío Witt, titular de la ong María Pueblo (que asiste a mujeres víctimas de violencia machista y asiste a Gómez). El letrado aseguró que el acusado lo insultó, amenazó y escupió, pero esa escena fue desmentida por el detenido.

Durante la audiencia Goncharuk apuntó contra su ex pareja. “Hace todo un circo para perjudicarme, es mentira que quedó ciega, tengo testigos que vé”, sostuvo.

También se quejó de la exposición mediática del caso. “Ya me ha juzgado la opinión pública, ya he sido condenado por los medios”. También aseveró que tras la publicidad del caso recibió “amenazas de muerte” de sus compañeros de detención y solicitó una “medida de resguardo” del resto de la población carcelaria.

Cuando era llevado de la sala de audiencias a la alcaidía de Tribunales, pidió a los medios de comunicación que lo entrevistaron (Diagonales, Crónica y canal 9) “que se investigue al padrastro de mi hija a la que violó”.

Investigaciones. Fernando Cartasegna es el fiscal designado para el juicio oral. También está de turno desde el 1 de abril. Tras escuchar al acusado sostuvo que “como fiscal en turno investigaré las denuncias de amenazas al señor (Goncharuk) y también la denuncia contra él” para quien solicitó “pericias psiquiátricas porque parecería no entender la gravedad de la situación”.

Tras finalizar la microjornada judicial el titular de María Pueblo se refirió a los incidentes. “Me encontré con este sujeto que comenzó a intimidar, me escupió y me dice ‘cuidate vos que te voy a matar’”.

Sobre la suspensión del debate consideró que se trata de “una estrategia para vaya a saber qué beneficio buscar a futuro por parte de este señor”. “No entiende que la señora Susana Gómez tiene derechos, ella es la verdadera víctima”, añadió.

“Este señor es producto de una cultura machista. Nunca pensó en llegar a juicio, pensaba que iba a seguir cometiendo sus tropelías en el ámbito intrafamiliar. Se tiene que hacer cargo de las lesiones gravísimas de Susana Gómez”, expresó un encendido Witt.

En relación a las amenazas que Goncharuk dijo haber recibido, Witt refrendó que “este hombre es un mentiroso serial. Están acostumbrados a la impunidad porque a los juicios orales llegan los casos de mujeres muertas”.

Por su parte Susana Gómez se mostró asustada por la nueva suspensión del juicio. “Estoy con miedo, es una persona violenta, agresiva”. Durante nueve años la mujer había denunciado al hombre en catorce oportunidades, tanto en el fuero civil como penal: quedó ciega.

"Estoy ciega por culpa de la justicia", dijo la mujer, quien recurrió a la justicia logrando restricciones del hogar para el agresor, las que fueron violadas sistemáticamente por él.

Hasta 2011 ella ya había realizado trece denuncias, y el 24 de abril de ese año "nos llamaron de una fiscalía para que le demos refugio, ante los reiterados ataques del hombre", contó Dario Witt.

Susana y sus cuatro hijos estuvieron en el refugio de la organización hasta que el equipo legal de la institución logró que detuvieran a Goncharuk, en lo que se convirtió en la denuncia número catorce, esta vez porque "golpeó, hasta casi matarlo, al papá de Susana", explicó Witt.

Mientras esto ocurría, la Fundación Zambrano, especializada en salud ocular, "la atendió gratuitamente y confirmó que los traumatismos cerebrales que le produjeron los golpes de este hombre, le generaron desprendimiento de retina y problemas irreparables en el nervio óptico", agregó el dirigente social.

Con 26 años, Susana se enteró que el maltrato le dejaba una marca más: la ceguera.

"Asumí mi discapacidad, comencé la rehabilitación, hablé con mis hijos; ahora trabajo como telefonista en tribunales y quiero ser voluntaria en María Pueblo, a quien les debo estar viva", sostuvo la mujer.

Ella pidió que su agresor no esté presente en la sala del Tribunal cuando declare, porque "no lo voy a ver, me dejó ciega, pero voy a saber que está ahí".

Susana es consciente de que su testimonio "va a ayudar a miles de mujeres que están pasando por situaciones de violencia. Quiero que la justicia escuche, porque lo que me pasó se pudo haber evitado".

A las mujeres en situación de violencia se las insta a denunciar su situación "pero no alcanza si no nos acompañan en el después, si no hay refugios, si no se hace más prevención", aseveró la sobreviviente.

El equipo legal de María Pueblo "tuvo que unificar todas las causas iniciadas en 9 años, un trabajo que hicimos gratuitamente y que si se tuviera que pagar, rondaría los 300 mil pesos", señaló el presidente de la ONG.

El abogado también resaltó el fallo del juez platense César Melazo que permitió la detención del violento, porque "planteó la necesidad imperiosa de que la justicia penal y civil trabajen en conjunto ante casos de violencia de género".

Lo que suceda en el tribunal "será un caso representativo de tantas mujeres que han recurrido a pedir ayuda reiteradas veces y no han sido escuchadas", agregó.

También consideró que el resultado de este juicio "se transformará en un ejemplo para los miles de casos de violencia de género que no son atendidos en el momento necesario y para comprender el riesgo al cual quedan sometidas las víctimas".

Sobre todo "es la posibilidad que tengo de vivir en paz con mis hijos y mi familia, sin vivir constantemente amenazada. Espero que le den la pena máxima", deseo Susana.

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