La violencia contra la mujer, un flagelo de nuestro tiempo

La violencia contra la mujer, un flagelo de nuestro tiempo
Un claro ejemplo es que en este último año en nuestra Capital, la Unidad Fiscal de Violencia de Género recibió cerca de 2 mil denuncias por parte de mujeres, la mayoría por lesiones y amenazas. Esto hoy da un promedio de cinco denuncias diarias de este tipo de características. Por esta razón, Riojavirtual adhiere este 25 de noviembre al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Aquí, dónde y cómo denunciar.

En el último año, la Unidad Fiscal de Violencia de Género del Ministerio Público Fiscal riojano receptó más de 1.700 denuncias por violencia contra las mujeres. Las estadísticas indican que por día, un promedio de cinco riojanas capitalinas denuncian lesiones leves y graves y distintos tipos de amenazas por parte de sus parejas.

Desde la puesta en funcionamiento de la Unidad de Violencia de Género, en marzo del año pasado, hasta el jueves de la semana próxima, se receptaron un total de 2.848 denuncias por violencia de género, según informó el fiscal General, Hugo Montivero.

De los datos estadísticos puede conocerse, que de noviembre del 2012 al mismo mes de 2013, las denuncias por distintos tipo de violencia contra las mujeres fueron 1.721, lo que indica que por día un promedio de cinco riojanas de esta capital, acuden a esta área dependiente del Ministerio Público Fiscal para denunciar a sus parejas por distintos tipos de violencia de la que son víctimas.

A un año y ocho meses de la puesta en funcionamiento de la Unidad de Violencia de Género, el procurador general expuso que “hemos visto que continúa el crecimiento estadístico numérico de denuncias, lo que nos permite hacer varias lecturas”. Al respecto, Montivero indicó que un 38 por ciento de las denuncias de las mujeres, son por agresiones, sobre todo leves, otro 38 por ciento son amenazas. En tanto, un 1 por ciento de las denuncias corresponden por agresiones físicas graves.

El fiscal agregó que un 80 por ciento de las víctimas “son jóvenes entre 18 y 45 años de edad, o sea que nos indica que los jóvenes y hasta los adolescentes, son más proclives a remover este estereotipo que se ha instalado durante años, donde la violencia era una cuestión privada, donde nadie podía ingresar y hoy se ha transformado en una cuestión pública, que hace incluso traspasar la línea de los estados democráticos e instalarse como una cuestión política de Estado”.

Montivero, expuso que además de las denuncias que recibe la Unidad de Violencia de Género de Capital, este año, a partir de que se puso en funcionamiento la Unidad en Chilecito, se reciben un promedio de 70 denuncias por trimestre lo que habla de un poco más de 20 denuncias por mes”.

Independientemente de que a través de estas oficinas se pueden conocer las estadísticas de la violencia de género, el fiscal expuso que “el tema no es cuantitativo sino cualitativo: o sea que información nos da y cual es la perspectiva que tenemos que plantear para ver como enfocamos este conflicto, que creo que la salida es esencialmente terapéutico”.

El procurador general indicó que “habla de una justicia terapéutica y por eso estamos insistiendo mucho en abordajes interdisciplinarios de médicos, psicólogos, asistentes sociales a las víctimas y victimarios para lograr conceptualizar el conflicto en un ámbito que pueda ser tratado y atemperado”.

ENTREVISTA AL VIOLENTO

A tal efecto, “dos psicólogas de la unidad fiscal, junto con profesionales de la Secretaría de la Mujer, están asistiendo a las víctimas. Y a través de un convenio con la Barceló, un equipo de alumnos avanzados de la carrera de Psicología, con una coordinadora, asisten o entrevistan a los violentos”, relató el fiscal general y explicó que la entrevista al violento se implementa “ con mandato judicial y esto contribuye, por un lado, a detectar los índices de peligrosidad a partir de que los fiscales puedan tomar decisiones y también flexibilizar un poco las ideas de conflicto”.

Montivero añadió que cuenta con información de que esta nueva modalidad con el violento “está dando buenos resultados. La dureza con la que llegan a la primera entrevista se flexibiliza en la segunda y en la tercera prácticamente preguntan si tiene que volver”. Para el procurador, en esa instancia “hay algo que deja de hacer ruido”.

Asimismo, indicó que al entrevistar a las víctimas “lo que se pretende es saber cuáles son los niveles de riesgo a los que están sometidas. Eso nos va a determinar la velocidad que tendrá la causa o no, la intensidad o su tratamiento, a los fines de evitar daños mayores”.

TERAPIA DE GRUPO

Montivero comentó que la Unidad Fiscal de Género también puso en funcionamiento un servicio de terapia de grupo, “porque la lesión psicológica es uno de los elementos de la víctima que se pone de manifiesto a través del aislamiento. Entonces de esta forma procuramos combatir esa situación que es muy patológica para la víctima y lo hacemos a través de terapia grupal”.

El fiscal General destacó que en el encuentro las víctimas que tienen más tiempo asistiendo a las reuniones les enseñan “a las otras víctimas cómo sobreponerse a esta situación que aparece en principio como que no tiene salida pero que después advierten que sí”.

El grupo terapéutico se reúne todos los miércoles. Está dirigido por un equipo integrado por psicólogos y médicos. En este momento, debido a que existe una demanda de las mujeres, hay dos grupos, cada uno con un promedio de 10 a 15 mujeres.

FORTALECER ACCIONES

Para el Fiscal General, a nivel provincial, es necesario fortalecer acciones para el abordaje interdisciplinario que den respuesta a la problemática de la violencia de género. “Por ejemplo nosotros tenemos dos psicólogas y es muy difícil mantener una estructura que funcione todos los días del año con dos profesionales y el interior no tiene nada”.

Por ello, destacó que es importante “munirnos de un equipo interdisciplinario que pudiera dar respuesta, porque a veces la respuesta no está únicamente en la denuncia. La gente busca asesoramiento, primero pregunta por un abogado y después por un médico o un psicólogo porque la decisión que está por tomar es muy trascendental porque viene a denunciar al padre de su hijo, no es un tema menor. Necesitan asesoramiento, contención, y eso lo dan profesionales, no lo da cualquiera”.

Montivero expuso que “todas” las áreas de Estado deberían hacer su aporte en torno a detectar las situaciones de violencia de género. “Por ejemplo Salud, nos brindaría un gran aporte en cuanto a la detección precoz de los estados de episodios de violencia, porque a veces la gente que llega a la Unidad es un porcentaje muy mínimo y tiene que haber mecanismos de detección de violencia, y en eso los centros de salud están muy en contacto”.

Asimismo, agregó que el Ministerio de Educación podría hacer aportes “porque los docentes están tratando con el menor y saben cuándo tiene un conflicto”, precisó el fiscal general, remarcando que en este aspecto “el punto de vista de información que nos puede dar salud y educación es indispensable”.

La Unidad de Violencia de Género del Ministerio Público Fiscal, en Capital, funciona todos los días del año, desde las 6 hasta las 24, en Santiago del Estero 30, teléfono 0380- 4439312.

MEDIDAS DE RESTRICCIÓN

El fiscal General, Hugo Montivero, expuso que las denuncias que reciben de las mujeres por violencia de género “demandan actitudes, comportamientos y procedimientos muy particulares”. Precisó que “muchas veces las víctimas son muy vulnerables -y después de la denuncia-deben volver a su estado anterior, están muy lesionadas psicológicamente y tienen esa falsa expectativa - de que su pareja- va a cambiar”.

Agregó que a veces “solucionan su problema, se reconduce la pareja bajo algunos términos que a veces dura en el tiempo, a veces no, pero no necesariamente todas las medidas de restricción que aplicamos como la exclusión de hogar tienen permanencia en el tiempo. Hay algunas que sí, pero esencialmente son transgredidas, es una estadística y un factor que tenemos que entenderlo como dentro de las relaciones humanas, sentimientos, compromisos y todo”.

A parte de la exclusión de hogar, el fiscal indicó que otras medidas que aplican al violento son: “prohibición de acercamiento, prohibición de ver a los menores por amenazas telefónicas o hay algún otro tipo de molestia y algún mecanismo se le ordena al imputado para que se abstenga de continuar con ese tipo de hostigamiento, especialmente todas aquellas que contribuyan a que el conflicto desaparezca o que se atempere”.

Dentro de las denuncias recibidas, en un gran porcentaje, en un 50 por ciento se disponen medidas de prohibición de acercamiento, “el otro 40 por ciento lo integran exclusión del hogar, con prohibiciones de efectuar o ejercer determinado tipo de molestias que a veces no son muy destacables pero tienen mucha incidencia en las víctimas”, concluyó el fiscal Montivero.

ORIGEN DEL DÍA

El origen del 25 de noviembre se remonta a 1960, año en el que las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal fueron brutalmente asesinadas en la República Dominicana por su activismo político en contra del gobierno del dictador Rafael Leónidas Trujillo. Las hermanas Mirabal, llamadas las “Mariposas”, por ser este el nombre secreto de Minerva en sus actividades políticas clandestinas en contra de la tiranía Trujillista, se convirtieron en el máximo exponente de la crisis de violencia contra la mujer en América latina.

El 25 de noviembre ha sido la fecha elegida por el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, celebrado en Bogotá en el año 1981, para conmemorar sus vidas y promover el reconocimiento mundial de la violencia de género.

La comunidad internacional no reconoció explícitamente las alarmantes dimensiones de la violencia contra las mujeres a escala mundial hasta diciembre de 1993, fecha en que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

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