Violencia y barbarie tras la sesión del Concejo Deliberante de El Bordo

Los concejales aprobaron el inicio de un proceso destitutorio y un pedido intervención. Tras la votación, decenas de seguidores de Mazzone hostigaron y agredieron a los concejales.

La violencia estalló y se desmadró la barbarie en la localidad de El Bordo, donde los concejales decidían el futuro político del intendente Juan Rosario "Chicho" Mazzone, el hombre que alcanzó una triste fama nacional por haber sido fotografiado en una fiesta con tres menores de edad que posaban en ropa interior. La tensión y la desesperación se apoderaron de la escena. Unas 200 personas que apoyaban al jefe comunal cantaban a coro: "Que salga el Judas". Minutos después, los cinco concejales salieron del recinto en fila india custodiados por Infantería, que alineó sus escudos como guerreros espartanos. En ese momento, volaron docenas de huevos, botellas, cascotes, piñas, arañazos y todo lo que pudiera alcanzar a los concejales que avanzaban paso a paso, escudados por unos 20 agentes de la Policía, que evitaron el desastre.

Ese fue el desenlace final de una jornada que arrancó cargada de polémica e incertidumbre en el recinto del Concejo Deliberante de El Bordo, donde cinco concejales aprobaron ayer el inicio de un proceso destitutorio del intendente y un pedido para que el Poder Ejecutivo de Salta intervenga el municipio. El Ejecutivo salteño será hoy anoticiado del reclamo de intervención y el intendente Mazzone tendrá 24 horas para presentar su descargo por el pedido de destitución iniciado. Después de eso el cuerpo, que está en sesión permanente, se constituiría nuevamente para votar o no la destitución concreta. Pero para llegar a esas conclusiones, la sesión atravesó momentos insólitos. La sesión que antes de ayer había sido postergada empezó a las 17, como estaba previsto. En solo segundos, el escenario se cargó de tensión. El presidente del cuerpo, Wadi Leonardo Martínez Chanub (Frente Grande), abrió la sesión y le dio la palabra al concejal Raúl Salva (Frente Salteño), quien pidió votar el proceso destitutorio del intendente. Digno de un ajedrecista político, Martínez Chanub llamó a votación: "Por la negativa levanten la mano". Nadie levantó la mano. "Aprobado", cantó Martínez Chanub, descolocando a los ediles que esperaban votar por la positiva. El silencio duró unos segundos y luego lo insólito. "Presidente yo voto en disidencia y usted toma mi voto como aprobando la moción", dijo perplejo el concejal Ricardo Osvaldo Herrera (PJ), que junto con su colega Jorge Cari (Unión por Salta) habían votado por la remoción del intendente sin querer, porque su postura era la de apoyar el pedido de intervención, tal cual decía el proyecto que había presentado. Herrera pidió votar de nuevo, pero la propuesta tuvo dos votos a favor y dos en contra, por lo que Martínez Chanub desempató diciendo: "Como presidente considero que ya se votó y desestimando la moción de votar nuevamente". El calor era insoportable y se mezcló con los nervios. "Creo que es un tema de gran envergadura y que no hace falta recurrir a artimañas", clamó Herrera. "No es válido. Esa votación no existió. Ni el secretario pudo anotar lo que pasó", exclamó Cari, apoyando a Herrera. "Ya está probada. Se votó y nadie levantó la mano", insistió Martínez Chanub.

De inmediato se escucharon algunas chicanas. Cari le recriminó que el asesor legal del cuerpo había renunciado y que el asesor que estaba presente, el abogado Oscar Rocha Alfaro, era su abogado personal y no el asesor del Concejo. "No forcés mi voto ¿Tanta ambición tenés?", lanzó Herrera también contra el presidente del Concejo. Pero antes de que subieran los humos se aprobó un cuarto intermedio.

Finalmente hubo marcha atrás. Herrera pidió la reconsideración del voto y esta vez el presidente lo permitió por lo que el proceso destitutorio fue aprobado con mayoría simple, tras la abstención de Herrera y Cari, que presentaron su proyecto de intervención, también aprobado por mayoría simple, esta vez con la abstención de Marquéz y Salva. A las 19.15 se dio por concluida la sesión con las disculpas pertinentes por el desorden. Afuera cada vez había más gente, en su mayoría mujeres que apoyaban a Mazzone. En ese grupo, de alrededor de 200 personas, había empleados municipales, funcionarios y algunos familiares del intendente. El grupo en contra de Mazzone no superaba las 50 personas. Después la violencia, los gritos, el llanto y el miedo. La hermana del concejal Marquéz, Rosario, de 19 años, fue brutalmente perseguida como una presa de caza y sufrió agresiones físicas. Los concejales se retiraron bañados en huevazos.

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