Vinculan el problema del empleo con los bajos niveles educativos

Vinculan el problema del empleo con los bajos niveles educativos

Jorge Colina, especialista en economía laboral, alertó sobre la deserción y el rendimiento de los alumnos en la escuela. Propuso enseñar para el empleo con una mayor relación entre el colegio y la empresa.

Lo primero es la imagen de un robot construyendo un puente. El expositor cuenta que es parte de un proyecto privado de una empresa de Estados Unidos vinculada a una holandesa y a otra Suiza. La imagen sirve para dar una idea de lo que se viene: la robotización, que según él puede llegar al país "en seis o siete años".

El que habla es Jorge Colina, economista por la Universidad Nacional de Córdoba, máster en Economía por la Universidad de Georgetown y máster en Finanzas por la Universidad de Amsterdam. Y desliza una pregunta para pensar: ante lo que se viene, ¿cómo no sucumbir? "La clave no pasa por competir contra la digitalización y la robotización, sino en competir juntos", explica. Y para eso, a su juicio, lo conveniente es mejorar los estándares educativos y que el sistema tenga opciones desde la secundaria para preparar a los jóvenes para el empleo.

"Hay que estudiar aquellas carreras que desarrollan la inteligencia científica. El que hace los robot, los programa o los diseña va a tener trabajo", puntualizó Colina en el 51° Coloquio Anual de IDEA, que se realiza en Mar del Plata y del que participan un millar de empresarios.

"También van a servir aquellas habilidades que se conocen como inteligencias creativas", señaló. Por lo que también les irá bien a "los artistas, la gente que tiene buen sentido del humor, los que tienen intuición y los que, usando la tecnología, tengan ideas innovadoras".

"Obviamente también les va a ir bien a las empresas que tengan gente con inteligencia social, que implica capacidad de interrelación, sensibilidad, persuasión, liderazgo y sentido de oportunidad", marcó. Con lo que dejó en claro los perfiles que tendrán las búsquedas de empleo: se centrarán en la inteligencia científica, pero también en la creativa y la social.

Economista del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), consultor externo de organismos internacionales (BID, Unesco, OIT), asesor de cámaras empresarias, docente e investigador en el Departamento de Economía de las universidades Católica y Austral, Colina hizo hincapié en la necesidad de educar en la digitalización desde temprano. Puso como ejemplo el programa norteamericano Kibo, un kit de robot específicamente diseñado para niños de 4 a 7 años que permite aprender el lenguaje de las nuevas tecnologías. "En Estados Unidos ya están empezando a pensar en formar a los chicos, en educarlos en la digitalización", indicó.

Datos que preocupan

¿Están preparando bien las escuelas argentinas a los chicos para que se inserten en la digitalización y la robotización de los próximos años? El especialista no respondió con palabras sino con números y estadísticas oficiales. Según puntualizó, de entre las personas en edad de trabajar (25 a 65 años), el 46% tiene un nivel educativo bajo (no terminó la secundaria), el 35% tiene un nivel medio (secundaria completa) y el 19% un nivel alto (con estudios terciarios o universitarios). "Al día de hoy, la mitad de la gente en edad de trabajar no está preparada", lamentó.

Otros números preocupantes son los de deserción escolar. En 2008, 781.955 jóvenes empezaron la secundaria, pero cinco años después sólo la terminaron 302.470. Es decir que el 62% no termina los estudios medios a tiempo. Aquí hay una gran diferencia entre lo que sucede en las escuelas públicas y lo que pasa en las privadas. Mientras en las de gestión estatal el porcentaje de chicos que no culmina la secundaria alcanza el 69%, en las de gestión privada es el 32%.

"Esto no está diciendo que la escuela privada sea mejor que la pública. Está diciendo que los chicos que van a la privada tienen familias diferentes que los que van a las públicas. Son familias que tienen una actitud hacia la educación y que tienen plata para pagar una escuela", apuntó.

Colina aseguró que es tiempo de "lograr la meta de los resultados". En otras palabras: ponerse el objetivo de que los chicos terminen la secundaria.

Otro dato inquietante citado por el especialista proviene del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA, por su sigla en inglés). "En el año 2000, los chicos de 15 años de la Argentina eran los que mejores desempeños tenían en América latina en la prueba PISA. Y fueron perdiendo capacidades. Ahora a Argentina la pasaron Chile, México, Uruguay y Brasil", señaló. Por eso definió la crisis del sistema educativo como "una crisis de calidad". Y advirtió: "Hay países de Latinoamérica que se están preparando mejor que la Argentina".

El caso de Corea

 

Corea del Sur tiene al 85% de sus jóvenes en la universidad. Lograrlo le llevó 25 años: desde 1965 a 1990. "A nosotros nos tiene que llevar menos porque el cambio tecnológico debería permitir que sea más rápido, pero lo que nos está enseñando Corea es que cuesta mucho. Es un trabajo serio, profesional. No se logran los resultados de un día para el otro", observó Colina.

Una de las diferencias entre el sistema educativo de Argentina con el de Corea es que a los 15 años sus alumnos pueden elegir dos caminos: "Tienen una línea de estudio que es la educación general, en la que los chicos se preparan para ir a la universidad. Y tienen otra línea, la técnica vocacional, que prepara a los chicos en la secundaria para el mercado de trabajo".

¿Cómo Corea llegó al 85% de jóvenes en la universidad? A entender de Colina, "con la educación técnica vocacional y con una transición que llevó muchos años de un trabajo serio, profesional y silencioso".

Escuelas y empresas

Con este ejemplo a la vista, mencionó que hay cuatro tipos de habilidades para el empleo. Las manuales, enseñada a través de la formación en oficios; las analíticas, en las que se empieza a manejar la información; las simbólicas, que son aquellas relacionadas con la creatividad, y las gerenciales, que refieren a las capacidades para liderar y coordinar grupos de trabajo. "El sistema educativo tiene que ir hacia el desarrollo de las habilidades analíticas", mencionó Colina.

Propuso que, así como el sistema educativo tiene un nivel inicial, uno primario, uno secundario y por último el universitario, contemple también otras alternativas. "El chico que se cae del sistema a los 15 años no tiene adónde ir. Ahí es donde abre Corea la educación vocacional o para el empleo. ¿En qué consiste? En que los chicos pueden elegir a los 15 años la secundaria prevocacional o la secundaria vocacional, con la diferencia de que la vocacional va directamente al mercado de trabajo mientras que la prevocacional necesitaría unos cursos de postsecundaria para recién ir al mercado de trabajo", explicó. Y enseguida agregó: "Si los chicos eligen este tipo de modalidad estarían muy calificados aun sin ser universitarios".

Marcó que así es el sistema educativo de Europa. "Los países que más utilizan esto son Dinamarca, Alemania, Austria, Holanda, Bélgica y España. ¿Qué es lo que ayuda a estos países a tener un mejor desempeño en el colegio? Los chicos que van a la educación vocacional hacen prácticas en empresas. No es que van a trabajar, sino que se capacitan en las empresas".

El secreto, según dijo, es abrir modalidades dentro de la educación formal y que las empresas trabajen y articulen con las escuelas.

Ante la mirada de los empresarios, el especialista concluyó con tono crítico pero sin abandonar la esperanza: "El futuro no es negro. El presente es negro. El futuro puede ser muy brillante pero se necesita el trabajo mancomunado de escuelas y empresas".

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