“No es la vinaza, sino la desidia humana”

“No es la vinaza, sino la desidia humana”
“Hasta ahora, en determinados grupos empresariales, ha primado el ausente compromiso ético de respeto al paradigma ambiental, que debió haberse inculcado allá por las décadas de los cincuenta o sesenta del siglo pasado”, consideró el magister y especialista en Ingeniería Ambiental, Ing. Jorge Ragno.
El profesional entendió que la mejora de la cuenca hídrica que afecta al embalse de Las Termas de Río Hondo no sólo debe lograrse por la mera aplicación de una determinada tecnología, sino a través de “un cambio de mentalidad”.

Simbiosis industrial

Ragno resaltó que “si la concientización ambiental se hubiese instalado en aquella época y respetado los estándares internacionales con los que contamos hoy en día, lográndose lo que se denomina ‘Simbiosis Industrial‘, no sufriríamos las consecuencias de aquella antigua desidia ambiental”.

“Sabemos que la voluntad no basta sino es acompañada de la acción, porque en realidad no es la vinaza la que contamina, sino la desidia humana”, agregó.

En base a estudios científicos, señaló que la vinaza “ha sido comprobada como un residuo orgánico, de la que debiera decidirse por su utilización en procesos ya conocidos en el país, como por ejemplo, la fabricación de compost, utilizado en mejoramiento de suelos”.

Destacó que para lograr en Tucumán la eficiencia en materia de política ambiental que promueve el ingenio salteño El Tabacal, “es necesario adaptarlo al modelo climático y espacial de la provincia de Tucumán y está claro que para lograr ello es necesario contar con amplios espacios de terreno”.

Señaló que “esta iniciativa llevaría a que los ingenios debieran asociarse todos o varios entre sí, en grupos de cercanía, para realizar una única planta de tratamiento y aprovechamiento de la vinaza, localizando a esta planta donde no le embromen la vida a nadie , porque no es que sólo les han perjudicado la vida a los vecinos santiagueños de Las Termas de Río Hondo y sus alrededores, sino también a sus propios comprovincianos tucumanos, que como cualquier ciudadano argentino tienen el derecho a gozar de un ambiente sano y equilibrado como establece nuestra Constitución Nacional”, concluyó.

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