Solamente los trabajadores concurrirán al encuentro convocado por el Arzobispo de Tucumán, Luis Villalba, para encontrar una salida al conflicto en la salud que lleva más de dos meses en la provincia.
El jefe de la Iglesia Católica de Tucumán quería mediar nuevamente en este conflicto entre el gobierno y los trabajadores tal como sucedió el año pasado, también en una situación similar que se produce actualmente desde hace un poco más de dos meses, que desembocó en la rúbrica de un acta acuerdo en noviembre.
Esta nueva situación se plantea ante lo que consideran los trabajadores una falta de cumplimiento de lo firmado ante el Arzobispo entre los autoconvocados y funcionarios del Poder Ejecutivo, que por ese entonces concurrieron a la citación realizada por el Arzobispo.
En la jornada de ayer los autoconvocados del Hospital del Niño Jesús decidieron no atender los consultorios externos y anunciaron que no atenderán si los pacientes no cuentan con camillas. Es decir que si un niño enfermo ya no cuenta con un lugar será derivado a otro nosocomio.
Esto generó también que los padres de los pacientes menores de edad se movilicen y salgan a la calle a protestar para que el gobierno culmine con el conflicto. Se solidarizaron en la pelea y temen a que sus hijos corran peligro por las medidas de fuerza. Desde el nosocomio informaron que solamente se atenderán las guardias y emergencias.
Por otro lado, los delegados de otros nosocomios como La Maternidad y el Avellaneda anunciaron que cortarán las calles y que movilizarán para repudiar los traslados arbitrarios y persecuciones a los trabajadores.
En el sur de la provincia sin embargo manifestaron que iniciarán paros progresivos que consistirá primero con 24 horas de no atención resguardando las emergencias y que si no hay solución al conflicto la próxima semana se hará por 48 y así sucesivamente. Además mantendrán el paro de actividades informático.

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