Se confirmó el diagnóstico del volante, quien debió salir en el primer tiempo ante Gimnasia por un golpe en el hombro. Según el comunicado oficial, el Mudo sufre una "luxación acromioclavicular derecha".
Newell's sigue con su karma de lesiones en el arranque del torneo. Un aspecto que está condicionando su transitar ya que perdió varios jugadores clave dentro de la estructura. En ese sentido, ayer se confirmó el diagnóstico que pesa sobre el volante Hernán Villalba, quien debió salir en el primer tiempo ante Gimnasia por un golpe en el hombro. Según el comunicado oficial, el Mudo sufre una "luxación acromioclavicular derecha y es duda para el partido del sábado", a las 17.15, con Belgrano en el Parque.
Este resultado pone en evidencia los interrogantes que rodean el estado del mediocampista, quien seguramente será cuidado hasta el día del cotejo para ver si puede llegar en condiciones. Más allá de las lógicas esperanzas de recuperación que siempre guarda el cuerpo técnico rojinegro, lo cierto es que el cuadro de situación no asoma nada sencillo.
Mucho más si se toma en cuenta la serie de lesionados que comenzó con Milton Casco (esguince de rodilla derecha con Talleres, en la Copa Argentina), siguió con Ezequiel Ponce (fractura por estrés en el pie derecho) y continuó con Marcos Cáceres (luxofractura en el codo izquierdo, ante Boca), una seguidilla que ya despertó preocupación en el búnker leproso, debido a que se trata de futbolistas de gran valor en el andamiaje rojinegro.
Después del encuentro, el cuerpo médico dio a entender a la salida del vestuario que puede existir la chance de realizar una infiltración. Aunque ayer no hubo señales que sumen información y certezas a esta posibilidad.
Si Villalba no puede arribar en plenitud, el que tiene muchas chances de reemplazarlo es Víctor Figueroa, quien ya ocupó su lugar en el duelo frente a los triperos. Si se opta por esta variante, el mediocampo leproso ganaría en capacidad de generación de juego, mayor movilidad y vocación ofensiva.
Una mínima, pero válida prueba de ello es la participación del Sapo en el gol local, en el que fue actor determinante con una sorpresiva llegada al área y un cabezazo que pegó en el palo y regaló el rebote a Maxi Rodríguez, que estaba atento y estampó la apertura del marcador.
Si Raggio se inclina por darle otro tinte al medio de Newell's, está Larry Orzán, Nicolás Castro, o puede elegir a Martín Tonso, y así retrasar unos metros a La Fiera. Por ahora, todas alternativas un poco más lejanas.
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