Varios ocupantes se apresuraron a llevar sus bienes ante la velocidad con que se emprendió el operativo.
Las máquinas municipales cuatro cargadoras- comenzaron por derribar las unidades desocupadas por las familias que, desde los últimos días de la semana pasada, iniciaron la mudanza a las nuevas viviendas ubicadas en Villa Delfina, construidas en el marco del Plan Federal.
En otros casos, advirtiendo la celeridad con la que se trabajaba, varios ocupantes terminaron de cargar sus bienes en vehículos particulares, bicicletas o en los dos camiones dispuestos por el municipio para colaborar. Había también aquellos que se apresuraban para retirar algunos materiales de sus casas que pudieran serles útiles en su nuevo hábitat.
Mientras algunos lugareños se quejaban de no haber tenido tiempo "ni de guardar los cubiertos", el secretario de Obras y Servicios Públicos, Rubén Valerio, aseguró que se había convenido con ellos durante una reunión mantenida el pasado viernes- realizar ese movimiento a primera hora de ayer.
"Acordamos iniciar la demolición de inmediato, en un trabajo que pretendemos realizar de manera silenciosa y rápida, para evitar una nueva ocupación ilegal, porque si bien estas viviendas son precarias, hay gente que puede estar en peores condiciones", apuntó el funcionario, mientras supervisaba el inicio de los trabajos.
Valerio anticipó que en principio la comuna mantendrá una guardia en el sitio con personal policial y de la Guardia Urbana- de manera de preservarlo hasta tanto se complete la demolición, tarea que demoraría una semana.
Consultado sobre el futuro uso de las tierras, señaló que "no hay un proyecto puntual".
"Nosotros vamos a dejar el lugar seguro, vamos a cegar los pozos ciegos y quizás hagamos algo de forestación. Después se verá qué uso le darán a esas tierras", agregó.
Sectores alcanzados por el cambio
Es cierto que las tierras que ocupó Villa Quilmes unas dos manzanas- no tienen un destino asignado, porque además son, según explicó un funcionario municipal a este diario, propiedad particular.
Sin embargo, uno de los destinos que más entusiasma al ejecutivo municipal es la posibilidad de construir en el lugar nuevas dependencias para la Facultad Regional Bahía Blanca de la Universidad Tecnológica Nacional.
La idea surgió a partir de un trabajo realizado por estudiantes del último año de la carrera de Ingeniería Civil, en el cual proponen generar un eje educacional sobre la calle Montevideo, considerando que esa casa ya ocupa instalaciones en la sede local de Vialidad Nacional.
El decano de la facultad, Liberto Ercoli, reconoció que si bien la idea es parte de un estudio informal, "no descarta" la posibilidad de desarrollar instalaciones académicas en ese sitio.
"Nos vendría al pelo", reconoció, para remarcar que la UTN siempre tiene necesidad de espacio "pensando en los próximos 30 años".
"Ya recibimos una donación de tierras en la zona de La Carrindanga, siempre es bueno tener otros aportes", finalizó el ingeniero Ercoli.
"Ahora tenemos una casa calentita"
"Pensé que iba a morir en este lugar, pero no...lo voy a hacer en una casa de material".
El comentario fue aportado a este diario por Emilio, un joven de 23 años, mientras desarmaba con sus propias manos la precaria casilla de madera que ocupaba en Villa Quilmes con su familia.
Emilio nació en ese lugar, pero ayer no ocultaba su "enorme alegría" por pasar a una mejor vivienda y dejar la modesta casa que "se caía a pedazos". "Ahora tenemos una casa calentita. Mi señora y mis hijos ya están allá", agregó.
Emilio, al igual que la mayoría de los habitantes de la villa, aseguró que, más allá de la mala fama del lugar, se trataba de un barrio "como cualquier otro. Mucha gente nos tiene como un lugar de chorros y drogadictos, pero no es así. Este es un barrio como cualquier otro", mencionó.
"Estamos contentos", afirmaron, por su lado, José Luis y Alejandra, mientras terminaban de acomodar macetas, muebles y ropa en el baúl del Dodge 1.500 y le hacían señas (desesperadas) al operador de la cargadora para que no les rompiera el lavarropas.
"En este lugar tenemos muchos recuerdos. Acá nacieron mis hijos y compré mi auto. Ahora vamos a empezar una nueva vida", señaló José Luis.
Su mujer, destacó "la unión que siempre hubo entre los vecinos" y que bastaba que algo pasara para que todos estuvieran dispuestos a ayudar.
"Los que dicen que acá viven delincuentes no conocen el barrio. La fama la hizo gente que no es de acá", remarcó.
Evalúan un posible futuro educativo
Las tierras no tienen un futuro definido, aunque una de las alternativas es la construcción de nuevas dependencias para la UTN regional.

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