Se invirtieron más de cuatro millones de pesos en la remodelación. La administración del complejo quedará en manos del Municipio. Piden que se cuide el mantenimiento de la obra.
El jueves, funcionarios del gobierno provincial hicieron una recorrida para observar cómo quedó la remodelación. Carlos De Luigi, jefe del Programa de Obras de Arquitectura de la provincia, llegó a la ciudad para dar el visto bueno final. “Hemos cumplido lo que dijimos, nos demandó tres meses de ejecución y está a la vista la calidad de la obra. Muchos de los problemas de la terminal se debían al mantenimiento”, dijo Luigi.
Más de cuatro millones de pesos fue lo que la provincia desembolsó para poner nuevamente en condiciones el lugar. El lunes se realizará el acto de inauguración y se firmará el convenio donde quedará asentado que el Municipio villamercedino se hará cargo de ahora en adelante, de gestionar la terminal.
Diego Masi, jefe del área de Comunicaciones del Ministerio de Transporte, precisó que básicamente se hicieron arreglos de mampostería, techos, revestimientos, instalación eléctrica, gas, calefacción y aire acondicionado. “Los ascensores, la señalización, las butacas en las salas de espera, los cestos de basura, los televisores y patio de comida son todos nuevos”, dijo.
Masi subrayó que la terminal es "inclusiva" porque se colocaron rampas de acceso para subir al primer piso y en todos los ingresos. “Esto se va a convertir en muy poco tiempo en un nuevo centro comercial de la zona porque, al haberse mejorado todo el sistema de refrigeración interior y de iluminación, va a ser un lugar no sólo para ir y venir sino también para estar y para quedarse”, señaló.
El comunicador hace referencia a uno de los principales cambios que se hizo: las boleterías de expendio de pasajes fueron trasladadas al primer piso y en planta baja quedaron disponibles toda una serie de locales comerciales. La mayoría de los empleados de las boleterías se mostraron conformes con sus nuevas oficinas. “Acá tenemos mucha más luz, estamos más cómodos. Hace dos años que trabajo y ahora está mucho mejor”, contó Grisel Homolicsan de Plus Ultra –Mercobus. La vendedora de la empresa San Juan-Mar del Plata opinó que, si bien todo cambio trae consecuencias negativas y positivas, lo importante es adaptarse. “En lo personal pienso que el lugar está hermoso porque es nuevo, está limpio y es cómodo”, resumió.
Diariamente circulan por la terminal alrededor de tres mil personas. Dos mil pasajeros se movilizan en medios de transporte provinciales y el resto se traslada entre las catorce empresas nacionales que realizan unas 65 frecuencias diarias a distintos puntos del país.
El mantenimiento, un desafío
El anhelo de todos puede resumirse en una sola consigna: hay que cuidar la nueva terminal. “Ha quedado muy linda, pero le faltan detalles que le tenemos que dar nosotros como por ejemplo poner plantas o remodelar el bar”, opinó la cajera de la cafetería.
Omar, uno de los vendedores ambulantes, comentó indignado: "Son muy dañinos, la gente no coopera para nada. Han roto todos los asientos y manchado las paredes. Hay tachos de basura puestos por todos lados, pero tiran los papeles al piso. Es nuestra fuente de trabajo y nos preocupa".
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