Villa Mercedes: cuatro chicos fueron baleados por una disputa entre vecinos

Villa Mercedes: cuatro chicos fueron baleados por una disputa entre vecinos
Habían ido a cazar pájaros en un baldío. Al volver, un grupo quiso golpearlos, pero escaparon. Luego los balearon.

Una enemistad barrial aparenta ser el motivo que desencadenó el tiroteo que terminó con cuatro menores heridos en el barrio Justo Daract de Villa Mercedes, el viernes a la noche. Así lo afirmaron ayer investigadores de la Policía de San Luis a cargo del caso.

Según la declaración de uno de los heridos, uno de ellos conocería "de vista" a uno de los atacantes, comentó el comisario Eduardo Ávila, de la Seccional 9ª.

Los jóvenes, que tienen entre 15 y 17 años, están fuera de peligro. Se recuperan en el Policlínico Regional "Juan Domingo Perón".

Los pesquisas esperan la autorización de los médicos para hablar con los pacientes, para obtener mayores pistas sobre los agresores. A poco de ingresar al hospital, los adolescentes contaron lo que pasó el viernes antes de las 21.

Según relataron, los cuatro chicos salieron de sus casas a las 15 a cazar aves. Sólo llevaban sus gomeras y sus perros. Los menores caminaron hasta el descampado que bordea la ruta Jorge Newbery.

En el trayecto tuvieron que atravesar las inmediaciones del barrio Obras Sanitarias, pero en el cruce por la esquina de Amaro Galán y Ardiles comenzaron los problemas.

"Un grupo de seis o siete personas, entre mayores y menores que ingerían bebidas alcohólicas, los habrían insultado al pasar", contó el comisario.

Pero los agravios no detuvieron a los adolescentes, que ignoraron las ofensas y continuaron su camino. En el baldío cazaron algunos pájaros y a las 19 emprendieron la caminata de regreso.

Según contó uno de los chicos, a la vuelta llegó lo peor. Al cruzar por la esquina donde ya habían sido insultados comenzaron las agresiones físicas.

“¡Ahí van! ¡Ahí van!”, habría gritado uno de los atacantes al resto de sus compinches. Los sujetos estaban escondidos detrás de los árboles, próximos al canal, ubicado entre las calles Amaro Galán y Ardiles. "Dos o tres individuos salieron. Quisieron golpearlos y dispararon al aire", reveló Ávila.

Los pibes escaparon.

Al verse asediados, los jóvenes corrieron y lograron llegar hasta Curupaytí al 622. Allí vive la familia Magallanes, donde reside un amigo de ellos. Eran alrededor de las 20. "Vinieron tranquilos, como si nada. Tomaron agua y se quedaron a charlar en la vereda", relató Javier Magallanes.

El muchacho presenció el tiroteo, pero dijo que no alcanzó a ver a nadie. "Yo miraba para el otro lado, cuando vinieron los de las motos a los tiros. Estaba todo oscuro. No les pude ver ni las caras. Fue un segundo", contó el muchacho que, según relató, no tuvo tiempo ni de arrojarse al piso. "Éramos como seis ahí afuera, pero sólo les dispararon a esos chicos que acababan de llegar", resaltó.

Los agresores eran cuatro y se movilizaban en dos motociclistas de 110 centímetros cúbidos de cilindrada, dijo el jefe de la Unidad Regional II, comisario Fabio Santana. Dispararon, al menos, ocho veces, con un revólver calibre 22.

Los jóvenes están fuera de peligro. Uno fue herido en el abdomen, otro sufrió una fractura de fémur, otro resultó lesionado cerca de la columna y el cuarto, en el omóplato izquierdo y una pierna. "Sólo uno debió ser operado, porque la bala rozó el intestino", informó Carlos De Carlini, director del hospital.

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