Los empleados judiciales de esa ciudad reclaman contar con una ART como indica la ley. El estado del edificio es denunciado permanentemente, faltan elementos de trabajo y espacio físico
Una de las dificultades que se supone existen es la cantidad de carpetas médicas (en su mayoría psiquiátricas) que no superan los 30 días, por lo que no se pueden nombrar reemplazos. Sin embargo, la superintendente de Tribunales Villa María, que a la vez es jueza de Menores, Cecilia Fernández, indicó que "las licencias psiquiátricas se otorgan por 15 días, en Córdoba se realizan las renovaciones y se extienden por el mismo plazo"; además sostuvo que no existen numerosas carpetas médicas simultáneas, pero sí "hay falta de personal en todas las áreas".
En la actualidad tienen poco personal con licencias médicas. En Juzgado de Menores hay una persona con carpeta por 6 meses. Pero Fernández reconoce una falla en el sistema: "No es como en la escuela, que una maestra se toma licencia por maternidad y durante esos tres meses la cubre otra; acá no viene nadie por ella".
"Fijese el caso del juez de Control, Oscar Taborda comienza licencias por problemas de salud (el 15 de febrero de 2006) hasta que se jubila y lo reemplazamos Manuel Trigos, yo y Arturo Ferreyra. Hace 5 años que está sin ocupar ese cargo, recién ahora sale el pliego", ese caso testigo es una muestra de la lentitud con que se nombran los cargos necesarios para poder brindar una atención razonable.
Otra situación similar, aunque con tiempos aún más cortos, es la de la Asesoría Letrada. "Juan Rusconi renuncia el 1 de septiembre, hace 6 meses que nos falta un asesor. El doctor Rusconi llevaba la parte penal y laboral dentro de la distribución de tareas; en este momento estamos siendo asistidos por las dos asesoras (María Teresa Fiol de Achad y María Cristina Rivera de Cerutti) que hacen menores, familia, penal, fiscalía de cámara, causas de conciliación. Realmente es una sobrecarga de trabajo".
El Cuarto Juzgado Civil, a cargo de Alberto Domenech, hace 4 años que está sin designación de prosecretarios. Al principio no se asignaron porque era un juzgado nuevo, sin acumulación de causas, pero con el correr del tiempo alcanzó la misma cantidad de trabajo que el resto de los Juzgados y continúa sin el personal.
Los notificadores no dan abasto, el crecimiento de la ciudad no se condice con la cantidad de agentes que están en la calle, eso retrasa las tareas y complica la celeridad.
"Tenemos los mismos notificadores de cuando Villa María era una ciudad chata. En estos últimos 10 años ha hecho una explosión en altura que no alcanzan; antes la persona que tenía este sector notificaba a 100, ¡ahora a 300!"
La supertintendente no tiene cifras exactas de cuánta gente falta para cubrir los cargos, pero asegura que hay vacantes "en casi todas las áreas".
Fernández indicó además que hace tiempo se está solicitando que se instaure la Secretaría de Ejecución Fiscal, la que aliviaría el trabajo proveniente del Fisco que actualmente está sobrecargando a los Juzgados Civiles.
Desde el gremio, el delegado Jorge Montes volvió a recordar que es un viejo reclamo el nombramiento de más personal. Además puso en evidencia una falta a las leyes laborales en que incurre el propio Estado: "No tenemos ART, como cualquier trabajador. Si existe un accidente nadie lo cubre", lo cierto es que cualquier Aseguradora de Riesgo de Trabajo en primera instancia constatará las condiciones laborales existentes, y en muchos casos no se cumplen los requisitos.
Montes comentó la situación de una empleada, Griselda Luján (ordenanza), quien tuvo dos accidentes laborales, en el segundo se cayó de una escalera, tuvo una fractura y un coágulo cerebral, debió ser intervenida y para afrontar la operación tuvo que sacar un crédito (que le cedió el gremio) de 1.000 pesos.
"En marzo se van a designar empleados"
La superintendente dialogó con la capital provincial para conocer cuándo se realizarían nombramientos, y la respuesta fue favorable: "Nos dijeron que a mediados de marzo vamos a tener designaciones. Para toda la provincia.
Ya han rendido para los cargos de meritorios, que son los chicos que ingresan nuevos, que tienen que cumplir ciertos requisitos y aprobar un examen que se toma en Córdoba.
Están trabajando en el tema de los ascensos. Nos han pedido los cargos vacantes que tenemos en cada Tribunal, para ir reasignando".
Aunque es una buena noticia, no se conoce la cantidad de personal que ingresará, "no sé si alcanzará a cubrir todo, porque el reclamo es general. Hay mucha gente que se jubiló, otra que murió, otros que renunciaron, y quedan los cargos vacantes".
El espacio físico, un problema de medidas
Los empleados y delegados gremiales muestran los espacios de trabajo, el estado de los muebles, la falta de herramientas de trabajo, sistemas obsoletos de archivado, escasez de elementos.
Imágenes cotidianas: un abogado intenta llegar a, digamos, el cuarto piso. Dos de los cuatro ascensores no funcionan. Luego, una secretaria pierde media hora buscando en un bibliorato tamaño extra large el ingreso de un expediente, la misma media hora que pierde el abogado que fue a consultar y los ciudadanos que están detrás de él esperando por ser atendidos. En la era digital, en Villa María no se conforma una base de datos computarizada que permitiría encontrar cualquier archivo en segundos.
El Equipo Técnico está hacinado en un reducto donde cuatro personas intentan trabajar. El archivo de subsuelo se inunda, hiede y es casi imposible respirar allí sin repulsión. Los armarios de varios juzgados están sobrecargados y sostenidos por palos de escobas.
"Nos falta espacio físico para trabajar, estamos apilados. No sólo Cuerpo Técnico, la mesa de Violencia Familiar funciona en un reducto, se cerró un pasillo y ahí están la prosecretaria y tres empleados, la gente espera afuera con todo lo que significa esto, que tenés que tomar las audiencias de una manera bastante incómoda para la gente".
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