Es la primera reacción al plan de transformación de las delegaciones bancarias / Los empleados de la sucursal Centro se niegan a ser trasladados porque la mayoría cuenta con tutela gremial.
El conflicto se inscribe el proceso de cambio que el Banco de Córdoba inició en 2009 en sus sucursales, y que planea extender este año a la totalidad de sus bocas. En esencia, lo que se procura es separar la atención de los clientes que realizan operaciones comerciales en la entidad y la de quienes sólo usan las cajas para pagar impuestos o cobrar sueldos y jubilaciones.
En Villa María, este cambio se aplica desde hace 10 días en la sucursal Centro. La sede bancaria se dedica exclusivamente a la atención de clientes comerciales, mientras que a pocos metros de ahí se habilitó un flamante Centro de Atención.
El problema surgió cuando la entidad intentó trasladar a ese centro a 12 de los empleados de la sucursal, que resistieron el cambio, dado que cuentan con tutela gremial y esta protección impide cualquier cambio en las condiciones de trabajo. La salida no parece sencilla, porque 25 de los 41 empleados de la sucursal son gremialistas.
En una solicitada que el Banco de Córdoba publica en esta edición, la entidad informa que invirtió un millón de pesos en tecnología y cambios arquitectónicos "para optimizar la atención y disminuir los tiempos de espera" de los clientes, y que el "el accionar gremial impide en forma sistemática el normal desarrollo de la actividad".
Sin cajeros. A tal punto llegó la situación que el Centro de Atención fue atendido por empleados de la recaudadora de caudales Prosegur y por personal jerárquico del banco en los 10 días que lleva el conflicto.
Luis Juárez, secretario general del gremio, dijo que "el banco sabe que ha cometido una barbaridad y una ilegalidad, pero no sabe cómo salir bien parado de eso, por lo que está buscando la forma de que no quede muy evidente el atropello".
Una audiencia en el Ministerio de Trabajo prevista para el último viernes fue suspendida hasta el próximo. Hasta tanto, el gremio sostendrá la negativa a que los empleados sean trasladados. Los trabajadores siguen acudiendo a la sucursal de origen, pero no tienen tareas asignadas.
La Bancaria denunció que hace una semana, cuando fueron a trabajar, se dieron con que les había trasladado sus cajas, sellos y claves al nuevo centro de pago, "con el peligro que significa que esos sellos fueran usados malintencionadamente, y luego culpar a los trabajadores", acotó Juárez.
Argumentó que un trabajador con cobertura gremial no puede ser cambiado de sector, condiciones ni domicilio de trabajo. "Acá se incumple todo, porque además lo sacan del régimen bancario para llevarlo a una especie de `Pago Fácil´. En pagarle a jubilados y cobrar impuestos no hay una sola actividad bancaria como son cuentas corrientes, plazos fijos, créditos ni nada de lo propio de un bancario", indicó.
A pesar de la negativa del gremio al traslado, el Centro de Atención abrió igual y el banco designó a empleados de una transportadora de caudales para atender las cajas, lo que fue cuestionado por el dirigente, apuntando que "está prohibido por el Banco Central que gente extraña a las entidades financieras maneje el movimiento de dinero".
Pese al conflicto, el Banco de Córdoba convocó a la comunidad de Villa María a hacer uso de las nuevas instalaciones de Santa Fe 1260.
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