Villa G. Gálvez: Murabito amenaza con iniciar una huelga de hambre

"Si esto no está solucionado, mañana (por hoy) a las 14 empiezo una huelga de hambre en la plaza frente a la Municipalidad".
Tal la tajante actitud que anunció —y ratificó— el intendente de esta ciudad, Jorge Murabito, jaqueado desde el lunes por un paro de los recolectores de residuos y al que respondió personalmente saliendo con un grupo de colaboradores y miembros de su gabinete a recoger la basura en camiones contratados, pero también invitando a los trabajadores al diálogo.

Nauseabundo. "Las cosas están mal. Es impactante ver cómo los residuos comienzan a descomponerse y a poblarse de gusanos", manifestó a LaCapital Murabito.

El intendente de Villa Gobernador Gálvez en diálogo con este diario no intentó disimular su enojo con los dirigentes de algunas comunas e intendencias vecinas que "se desentendieron del conflicto y no fueron capaces de contribuir a solucionar el problema, aunque sea prestándonos algún camión viejo".

Intimidación. Ayer fue la tercera vez que Murabito desempeñó la tarea de recolector en su historia como intendente de la ciudad —la primera fue en agosto de 2009 y la segunda el martes pasado—. El titular del Ejecutivo municipal esperaba en la intersección de las calles Fornieles e intendente Arnaud de Villa Gobernador Gálvez que volviera desde el basural municipal el camión con el que estaba recorriendo residuos por diversas calles de la ciudad. Allí expresó además su repudio "a la actitud intimidatoria de un grupo de personas que no son habitantes locales y no pertenecen ni al personal contratado ni al de planta permanente que, amenazantes, impedían que la improvisada flota de camiones que transportaban la gran cantidad de residuos acumulados en estos días al basural local ingresaran al predio a descargar, debiendo por lo tanto dejar la basura fuera del mismo.

El intendente villagalvense contó con la colaboración de parte de su gabinete y esta es la tercera vez que responde a un conflicto, en este caso más político que gremial, poniendo literalmente el cuerpo. "La gente lentamente se va solidarizando. Muchos se acercaban con las bolsas a los camiones que contratamos para facilitarnos la tarea y expresarnos su solidaridad".

Vieja historia. La administración Murabito arrastra desde sus comienzos una pesada herencia de conflictos con el personal contratado.

Diversas pulseadas en muchas mesas de negociación política fueron neutralizando ese enfrentamiento. No obstante, en lo referido al área de barrido y recolección, la tensión aumentó cuando a fines de febrero y tras varios amagues de paro por parte de ese mismo personal, terció en la pelea el Sindicato de Trabajadores del Barrido de Rosario, ante la nunca comprobada ni concretada amenaza de despedir a 43 trabajadores contratados del sector.

En su momento, un acuerdo permitió el ingreso a planta permanente de 10 de esos operarios y paulatinas mejoras para los 33 restantes. Repentinamente el lunes pasado volvieron los piquetes y se impidió la salida de los camiones recolectores por lo que el titular del Ejecutivo villagalvense decidió hacer personalmente la recolección con vehículos contratados.

Definición

El Sindicato municipal villagalvense pidió por nota al intendente Murabito garantías para el personal de barrido y recolección de planta permanente y deslindó los hechos señalando que es el personal contratado el enfrentado con el Ejecutivo. El documento también fue enviado al Ministerio de Trabajo provincial.

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