Villa Elisa, una localidad que se siente "olvidada" y reclama acciones concretas

Vecinos nucleados en la asociación civil Vedeve pidieron obras y rechazaron la posible apertura de un paso a nivel
Desde aquella agitada tarde en la que un grupo de vecinos denunció haber sido agredido por una “patota oficialista”, la imagen que la administración Bruera tiene en buena parte de Villa Elisa no es precisamente la mejor.

Tal como informó oportunamente Hoy, los incidentes ocurrieron en mayo de 2009, cuando los vecinos llevaron su protesta a los actos por el aniversario de esa localidad platense. Querían expresar su rechazo a la habilitación de la bajada que la autopista La Plata-Buenos Aires posee en esa zona, pero -según han dicho- no los dejaron manifestarse en paz. Tal fue la “reacción patoteril” que uno de los manifestantes tuvo que ser operado en una de sus manos.

A raíz de eso hubo una denuncia penal. Pero, según indicó la presidenta de la asociación civil Vecinos en defensa de Villa Elisa (Vedeve), Liliana Ostapuk, jamás los llamaron a declarar.

La bajada no es lo único que preocupa a estos vecinos que reclaman su cierre hasta que se concrete la construcción de otra -a la altura del Parque Ecológico- y se distribuya mejor el tránsito vehicular. Nada de eso, también tienen otros reclamos para los que pedirán soluciones en forma urgente.

Sin ir más lejos, el último fin de semana se reunieron para trazar un diagnóstico que los llevó a afirmar que esa localidad del norte platense atraviesa una “situación de olvido”, producto de la inacción de las autoridades, en especial las municipales.

Dijeron que los jardines de infantes, escuelas primarias y colegios secundarios están saturados y no tienen bancos, por lo que muchos niños de esa zona tienen que ir a establecimientos ubicados en otras localidades.

También reclaman la construcción de un centro asistencial que brinde servicios más complejos que los que ofrece la unidad sanitaria. Hablan de un establecimiento de mediana complejidad para no tener que trasladarse al casco urbano o al San Roque (de Gonnet), cada vez que tienen que realizarse “un simple estudio”.

Mientras reclaman la realización de obras, aseguran que en caso de concretarse una iniciativa que atribuyen al ex delegado municipal y actual concejal bruerista, Gustavo Luzardo, se terminará perjudicando a un sector de la población.

Según Ostapuk, el edil impulsa la apertura de un paso a nivel, sobre las vías del ramal La Plata-Constitución, a la altura de la calle 422 bis. Es cierto que hay quienes lo ven con buenos ojos, pero en Vedeve advierten que si la obra no se realiza como corresponde, terminará exponiendo a los vecinos a un riesgo innecesario.

“El paso se cerró a raíz de un terrible accidente ocurrido hace varios años”, dijo la dirigente, y agregó que lo que se necesita no es un paso a nivel, sino un puente o un cruce bajo nivel, para evitar accidentes de tránsito. Pero un emprendimiento como ese requerirá de una inversión importante, como las que no se ven en La Plata desde que su intendente desafió abiertamente a los Kirchner y se embarcó en su aventura provincial.

Los dirigentes de la mencionada institución aseguran que otro de los puntos débiles es la seguridad, o mejor dicho la inseguridad, que tantas veces los ha golpeado.

Por otra parte, acompañan el reclamo de los ambientalistas, vecinos y guardaparques contra la traza de la autopista que, si no es modificada, atravesará uno de los espacios verdes más importantes de la región: el Parque Pereyra Iraola.

Comentá la nota