Cabe recordar que por el fuerte impacto recibido, el niño de 11 años falleció la semana pasada.
Es así como ayer a la tarde hubo una movilización por las calles de esta ciudad de vecinos y allegados que reclamaron justicia y la detención inmediata de los asesinos mientras la Policía provincial sigue con la búsqueda de los principales sospechosos.
En el momento del ataque, el niño se encontraba mirando televisión. Fueron varios proyectiles que entraron por la ventana del primer piso de una construcción ubicada sobre calle Ruca Choroy.
El balazo que le penetró el cráneo le generó a Rodrigo daños cerebrales irreversibles y más allá de la inmediata atención y seguimiento en la clínica San Agustín, se produjo su deceso la semana pasada. Incautaron la supuesta arma homicida, pero falta lo más importante: Que los responsables paguen por lo que hicieron.
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