La obra fue prometida para enero pasado, luego se pospuso para mayo y, finalmente, se prometió para septiembre próximo. Otros pedidos se relacionan con el gas natural, las luminarias colgantes y el tránsito.
Según dicen, se trata de un vecindario que en el último tiempo ha adquirido un importante crecimiento poblacional, aunque consideran que no están teniendo las respuestas que merecerían por parte de las autoridades comunales.
“Yo veo que se hacen obras por varios lugares y acá no llegan, esta es una de las entradas de Junín y pareciera que eso no le importa a nadie”, señala un hombre que lleva más de 20 años en el lugar.
“Debe ser uno de los barrios más olvidados”, agrega una vecina.
Por eso, desde la Sociedad de Fomento se está bregando por obtener soluciones a los problemas de este sector que tienen que ver, principalmente, con el cordón cuneta, además del gas natural, el alumbrado público, los terrenos baldíos descuidados y el tránsito.
El barrio y los servicios básicos
La Ruta Nacional N° 188, la avenida Rivadavia y las calles Doctor Bozzetti y Alberdi son los límites de este barrio ubicado al noroeste de la ciudad.
“Es un barrio de laburantes”, lo define Oscar Salazar, presidente de la Sociedad de Fomento.
Dentro de sus 28 hectáreas, todos los residentes cuentan con los servicios básicos de agua corriente y cloacas.
En cuanto a la red de gas natural, un alto porcentaje de vecinos está conectado, aunque quedó afuera una parte minoritaria -alrededor del 20%- que no tiene posibilidades de obtenerlo en este momento, ya que el servicio está saturado y para incorporar nuevos beneficiarios es necesaria la construcción de la tercera planta de rebaje en la ciudad.
El reclamo más urgente
De acuerdo a lo que comenta Salazar, “el principal pedido de los vecinos es el cordón cuneta”.
En total, en Villa del Carmen hay alrededor de 15 cuadras que lo tienen y faltarían otras 23.
El año pasado los fomentistas iniciaron las gestiones correspondientes ante el Municipio, allí se les dio las planillas con el monto que debería pagar cada frentista y los planes de cuotas que podían tomar; luego se transmitió la situación a los vecinos, que fueron notificados y éstos concurrieron en gran número a la Municipalidad a firmar el convenio. Todo el trámite se terminó en marzo.
Si bien originalmente la obra iba a empezar en enero, el hecho de que para esa fecha faltara documentación hizo que fuera pospuesta para mayo. Sin embargo, los fomentistas señalan que la semana pasada el secretario de Obras y Servicios Públicos, Agustín Pinedo, les anunció que recién arrancarán en septiembre.
“Yo deseo que se haga el cordón cuneta porque cuando llueve este barrio es intransitable, no se puede salir por ningún lado”, se lamenta una vecina.
Es que la situación actual genera muchos inconvenientes porque las precipitaciones provocan anegamientos, rotura de calles y “cortadas”.
El vicepresidente de la Sociedad de Fomento, Claudio Morales, explica: “Por ejemplo, la calle Belgrano, entre la Ruta 188 y Niños de Ayohuma se inunda siempre. Nosotros hicimos el reclamo correspondiente y las máquinas nivelaron la tierra, pero hay un tránsito constante de camiones -que no pueden entrar por Rivadavia entonces lo hacen por ahí- que destruye la calle constantemente”.
De hecho, los residentes remarcan que cuando llueve los taxis y remises se niegan a entrar a las calles de tierra y dejan a los pasajeros sobre Rivadavia o Alberdi, que son las arterias asfaltadas.
Para colmo, las quejas también se relacionan con el clima seco ya que se denuncia que el regador pasa muy poco. Inclusive, un vecino aseveró que un funcionario le dijo que no tienen camiones suficientes como para cubrir toda la ciudad.
Sin embargo, para los fomentistas no son todas malas en este rubro. “Logramos que en las cuadras que ya hay cordón cuneta, se haga un nivelado en las calles porque estaban muy deterioradas”, informa Salazar.
Otros aspectos
En cuanto al tema omnipresente en todos los sectores de la ciudad, que es la inseguridad, el presidente de la Sociedad de Fomento de Villa del Carmen observa que el suyo “es un barrio tranquilo, pero que no escapa a lo que está sucediendo prácticamente en todos lados”.
Es por ello que afirma que “todos tratamos de prevenir y hacer las gestiones correspondientes ante la Policía, cuando es necesario”.
Referente al alumbrado público, un alto porcentaje del barrio cuenta con este servicio, a excepción de la calle Camino del Resero, entre Alberdi y Lavalle. “La iluminación está y cuando falta, hacemos los reclamos y se soluciona rápidamente”, sostiene Salazar.
Sin embargo, Morales advierte que “el tema es que tenemos luminarias colgantes, creemos que tendrían que cambiar este sistema para ser reemplazadas por columnas”.
En tanto, los vecinos se quejan porque advierten una gran cantidad de lotes baldíos descuidados y sin mantenimiento.
Por último, el tránsito es otro de los puntos salientes que merecen ser atendidos. Es que en Alberdi y, en menor medida, en Rivadavia se ven autos y motocicletas que andan muy rápido y conducen de manera imprudente.
No obstante, las calles interiores del barrio no están exentas de este problema, como lo explica Morales: “En Belgrano y Niñas de Ayohuma hay mucho tránsito y es peligroso, lo mismo que la esquina de Lavalle y Lugones, donde hubo varios accidentes”.
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