Fue el primer centro comercial de este tipo en la ciudad. Vecinos de la zona lo hicieron parte de su cotidianidad.
“No es un no lugar, no”. Cómo podía serlo para Matilde Castelanelli si es el lugar concreto donde se reúne todas las mañanas a desayunar con su esposo y un grupo de amigos con los que se han conocido, precisamente, allí, en el shopping de Villa Cabrera.
Cada mañana, poco después de las 10, hora en que abre el centro comercial, se instalan a sus anchas en el patio de comidas que da a una gran terraza, a orillas de Delicity. Pueden pasar hasta dos horas juntos, y las mesas se suman hasta llegar incluso a contener a una docena de integrantes del grupo.
“Pasa que somos jubilados; tenemos tiempo para estar”, apunta Ramón Sanjorge (ingeniero), esposo de Matilde (exjueza).
“Yo venía siempre con mi marido (Otilo Manera, médico) y de charlar de una mesa a otra, pasamos a sentarnos juntos”, dice Nené Manera (escritora).
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