Desde principios de año a la fecha, la actividad de las empresas de vigilancia privada se redujo de manera tan significativa que llevó a perder 500 puestos de trabajo.
"Casi el 70 por ciento de los puestos de trabajo perdidos en nuestra provincia, fueron cubiertos por personal policial que cobra entre siete y ocho pesos la hora, sin tributar bajo ningún concepto al fisco", dijeron los dirigentes, para agregar que "lamentablemente los empresarios de nuestra provincia optan por esta alternativa, evitando de esta manera pagar impuestos y cargas previsionales, sin tener en cuenta que detrás de cada vigilador hay una familia constituida.
Por último, Leguina instó a las autoridades gubernamentales y a los legisladores que tomen debida nota de la importancia de lo planteado "a los efectos que se reglamente la ley de los servicios adicionales que brinda la policía, de modo que los mismos puedan aportar a la ANSES, para que una vez retirados gocen de una jubilación digna. De esta manera, la seguridad privada no estaría en desventaja y se dignificaría la actividad de los dos sectores", concluyó.
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