Ni el viento sur impidió disfrutar de la ciudad

Ni el viento sur impidió disfrutar de la ciudad

Caminatas, compras, cafecito, bicicleta, arte, fueron algunas de las opciones de las que disfrutaron los turistas durante la primera jornada de las minivacaciones. El clima otoñal no impidió el disfrute.

Muchos de los vehículos que el viernes formaban parte de la caravana que circulaba por la autovía 2 desde Buenos Aires, formaron ayer otros embotellamientos por las calles marplatenses. Las filas en los cajeros automáticos y cierta espera para conseguir mesa en algunos restaurantes y cafeterías fueron otra de las muestras del fin de semana largo.

Es que por el feriado del martes 24, el Gobierno decretó puente turístico al lunes 23 y a disfrutar de la vida. Para eso, Mar del Plata fue uno de los destinos elegidos y un ejemplo de ello fueron los índices de ocupación hotelera: 90 por ciento, promedio, en los cuatro y cinco estrellas. Un poco menos en los restantes, recitaron los empresarios del sector.

En la Terminal Ferroautomotora, en tanto, el movimiento fue intenso durante toda la mañana y especialmente entre las 5 y las 11, registrándose en la oportunidad unos "150 servicios adicionales, totalizando casi 600 entre entradas y salidas. La mayoría proviene de Retiro y el Gran Buenos Aires", describieron desde la torre de control.

El tránsito por la autovía 2, rumbo a la ciudad, también fue intenso en horario matutino y pasando el mediodía la intensidad fue amainando.

Claro que, tal como indica el calendario, comenzó el otoño y la temperatura disminuyó sensiblemente, a lo que se sumó el viento sur que golpeó durante toda la jornada del sábado.

Esas condiciones climáticas condicionaron, según la opinión de los operadores turísticos, la llegada de los turistas espontáneos, es decir aquellos que llegan sin reservas hotelera previa.

Así que con una temperatura promedio de 17º y el lacerante viento sur que invadió el aire, a los turistas no les quedó otra opción que salir a dar la vuelta al perro en el auto o abrigarse y caminar.

Camperas, jeans, calzas, algún gorro, fueron parte del paisaje ciudadano de ayer, aunque el frío no fue impedimento para disfrutar de la postal de la costa marplatense.

Eso hicieron ayer a la tarde Marta y su nieto Joaquín que, con gorro y campera, paseaba con su triciclo por la zona de Varese. "Me vinieron a visitar mi hija, mi yerno y mi nieto -contó la mujer- y a pesar del frío lo saqué un poco para que gaste energía, si no me desarma el departamento. Así que aproveché que no llueve y de paso mi hija se hace una siesta".

Enfundados en sus trajes de neoprene, Martín y Lucho bajaron la lomita de Urquiza corriendo, como entrada en calor antes de meterse a correr unas olas en Varese. "No nos importa el frío, están buenísimas las olas y la vamos a romper", señalaron los amigos llegados desde Martínez para disfrutar de las minivacaciones.

En la calle Alem, algunas de las embarcaciones que compiten representando al Club Náutico estaban expuestas en la muestra denominada "Alfa-Lima-Echo-Mico", mientras pocos transeúntes caminaban por la zona.

Otros se aprovisionaron para "la previa" en la proveeduría, como Juan, Sebastián y Emiliano, que habían llegado ayer a media mañana. "Con este frío hay que comprar alcohol -se rió uno de los jóvenes, proveniente de Palermo- y de paso nos preparamos para antes de la salida".

Caminata y consumo

La calle Güemes fue otro de los sectores elegidos para la caminata vespertina, mientras que las cafeterías mostraban -a media tarde- casi todas las mesas interiores ocupadas.

Las vidrieras, de los locales de todos los rubros, ostentaban promociones y ofertas. Y Marta cayó presa de la tentación: "Es que entre la promoción de la tarjeta y la liquidación, me quedó a buen precio", dijo mostrando varias bolsas ante la cara de resignación de su marido Eduardo.

"Con esa excusa -se rió el hombre- casi me funde. Pero bueno, ligué un lindo sweater".

Otros, como Hugo y Marcos, optaron por recorrer el centro comercial a cielo abierto y hasta observar arte, ya que visitaron el espacio que dispone para tal fin una conocida marca marplatense de café. Allí expone, hasta el 31 del corriente, LuluArt, y a los hombres les gustó la muestra "contemporánea. Está bien que haya opciones para todos los gustos", opinaron.

Juliana, una joven que llegó desde Banfield para visitar a su madre que vive en la ciudad, cumplió su plan: se alquiló una bicicleta y paseó todo el sábado por la ciudad a pesar del viento. "Fui hacia el norte, pasé Constitución y vi el museo desde afuera", contó mientras entregaba el rodado en la casa de alquiler ubicada en Castelli al 1300.

Por $100 durante todo el día, desde las 8 de la mañana, se pueden alquilar la bicicleta con casco y candado, y los domingos "tenemos una promoción para los residentes, de 2x1, así que pagás una y alquilás 2", reseñó Marcelo.

A pesar de la llovizna, el viento y el cielo gris, se sabe que sin obligaciones en Mar del Plata se puede disfrutar igual.

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