La basura detonó ayer el debate en la comisión de Gobierno del Concejo: si bien hay luz verde para tratar mañana las pretenciones del municipio de levantar una planta de tratamiento de residuos, la oposición cuestionó en ese contexto la firma de un nuevo contrato con la empresa Resicom para la disposición final de los desechos en el relleno sanitario deRicardone.
Tras la objeción del Taller Ecologista, los concejales Arturo Gandolla (Frente para la Victoria-PJ) y Jorge Boasso (Intransigencia y Renovación Radical) expresaron su oposición. Incluso se pidió una prórroga de 180 días para que el cuerpo analice un plan integral.
A modo de llave para habilitar el tratamiento, el oficialismo incluyó en el proyecto un convenio con la Nación para licitar antes de fin de año la construcción de una planta de tratamiento de residuos en avenida Presidente Perón al 8900 (10 millones de pesos de inversión).
En el relleno sanitario de Ricardone se depositan las 800 toneladas diarias de basura que genera Rosario.
En tanto, la comisión de Ecología buscará habilitar hoy el tratamiento de la eliminación de la llamada tracción a sangre (recolección de residuos mediante carros con animales).

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