Se viene el plan para terminar con los enganchados a la luz

El programa apunta a que las personas sin ingresos para atender sus necesidades primarias puedan abonar una tarifa acorde, permitiéndoles recuperar su identidad, y a ponerles fin a las irregularidades en el suministro de electricidad.
El plan para regularizar el suministro de energía eléctrica en barrios en situación de vulnerabilidad social de las ciudades de Rosario y Santa Fe empezará a desandar su camino en un par de semanas más. La iniciativa destinada a minimizar el impacto de la problemática de los enganchados a la luz contemplará, en algunos sectores, mejoras en el servicio de agua potable y cloacas.

El programa Luz y Agua Segura para la Inclusión Social apunta a que las personas sin ingresos para atender sus necesidades primarias puedan abonar una tarifa acorde, permitiéndoles recuperar su identidad dentro de la comunidad, y a ponerles fin a las irregularidades en el suministro de electricidad.

“Estamos preparando unas 30 licitaciones, de más de 1.000.000 de pesos cada una, en infraestructura eléctrica para poder llegar a cada hogar con un limitador de corriente en función de los ordenamientos urbanos. Se trata de un mecanismo superior al medidor comunitario”, adelantaron a La Capital en la Empresa Provincial de la Energía (EPE).

La Casa Gris cuantificó 85 mil usuarios a regularizar en toda la provincia, de los cuales 55 mil son de Rosario y 30 mil corresponden a la ciudad de Santa Fe. Si se suman áreas colindantes, la proyección arroja un total de 243 mil clientes beneficiados directa e indirectamente.

En ese sentido, en un par de semanas se realizará la primera presentación pública del programa en el barrio San Agustín, en la capital provincial.

La iniciativa, con un plazo de implementación de siete años y considerada parte de un “proceso atípico de realizaciones y de carga de trabajo en la EPE ”, priorizará los puntos con mayores niveles de pobreza distribuidos en todo el territorio santafesino.

Metas. El plan oficializado en noviembre pasado impulsa la inclusión social como también el cumplimiento del uso racional de la energía y el pago de la factura correspondiente, que reflejará una tarifa plana de 37 pesos mensuales.

Acompañados por personal del Ministerio de Desarrollo Social provincial, empleados de la EPE irán relevando las necesidades de infraestructura que presentan las zonas y cada vivienda.

Después, según los cálculos oficiales, llegará la etapa de concreción de las instalaciones seguras con un disyuntor y un regulador de tensión. Luego sólo restará incorporar al usuario como cliente del servicio.

Paralelamente, Aguas Santafesinas SA (ASSA) tiene previsto concretar mejoras en las instalaciones del servicio de agua potable, como también encarar el reemplazo de cañerías cloacales en barrios Fonavi de Rosario

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