Se viene abajo la escuela de Favaloro: estudian en el patio

“La escuela en la que estudió René Favaloro se cae a pedazos, hay sectores con riesgo de derrumbe. Muchas aulas están inutilizables y los chicos tienen clases en el patio, arriba del escenario o apretujados en los pocos salones que están en pie. Esto no puede seguir así”, denunció Claudia Ledesma, una de las madres que ayer se reunió con las autoridades de la Escuela N º 45 “Manuel Rocha” para exigir que se realicen las obras necesarias para que sus hijos no corran ningún riesgo mientras concurren a clases.
Desde el año pasado los padres están muy preocupados por el progresivo deterioro edilicio del establecimiento de 68 y 116 que está próximo a cumplir 117 años. El problema de infraestructura obligó a las autoridades a anticipar el cierre del ciclo lectivo en noviembre pasado: “ya en ese momento, la escuela se venía abajo y, en los meses que siguieron, nadie hizo nada”, señaló Verónica López, madre de un alumno que concurre a la escuela. No obstante ayer se informó que la Unidad Ejecutora comenzará hoy un plan de obras en las instalaciones.

Los carteles que se colocaron en los accesos al establecimiento advirtieron que “usaremos las instalaciones de la Secundaria Básica N º 3”, contigua a la Escuela 45 . A pocos metros, en un relieve con la imagen de René Favaloro, su alumno más ilustre, se lee: “No perder el humanismo”, algo que según dijeron los padres, falta en el edificio en el que los 629 alumnos tienen clases.

Por su parte, las autoridades descartaron que existiera peligro de derrumbe y anticiparon la inminencia de las obras para poner en valor el edificio.

Con todo, ayer se observaron grados que tenían clases arriba de un escenario; otros, con sus pupitres prolijamente alineados en el patio, mientras la maestra pedía a sus alumnos que pusieran “buena voluntad” para trabajar al aire libre y unos 60 niños de segundo grado compartían amontonados una pequeña aula cedida por la secundaria.

Uno de los sectores más deteriorados es el patio central cubierto, un espacio en el que confluyen la mayoría de las aulas que están clausuradas. En los pasillos laterales gran parte de la mampostería del techo se desprendió y dejó los tirantes de madera a la vista.

Como una advertencia para que los chicos no accedan a los sitios más comprometidos, se improvisó un vallado con un delgado hilo que se decoró con dibujos infantiles. “La escuela va a quedar hermosa”, expresan los trabajos que hicieron los chicos por pedido de sus maestras.

Según contó una docente que pidió dejar su nombre en reserva, hay 10 aulas y el baño de varones clausurados y en muchos sectores se derrumbó parte del techo.

“Tuvimos que cruzar algunos muebles frente a las puertas de los lugares mas deteriorados para evitar que los chicos entren en esos ambientes. Fue la manera de impedir que corran riesgos”, dijo la maestra.

Los padres también se quejaron por el “hacinamiento” de 60 chicos de tercer grado del turno tarde que comparten un aula diseñada para albergar a la mitad. “Qué pueden aprender en salones donde están todos amontonados, además hasta es antihigiénico porque en el invierno, época en la que los chicos se enferman, se van a terminar contagiando cualquier cosa”, sostuvo una madre que también participó de la reunión con las autoridades escolares.

HOY COMIENZAN LAS OBRAS

Mariano Puccio, titular de la Unidad Ejecutora Provincial, informó que de acuerdo a estudios efectuados por esa área, en el establecimiento no hay peligro de derrumbe y anticipó que hoy comenzará la primera etapa de un plan de obras. “En la primera etapa se harán las cloacas, los desagües pluviales, las cubiertas de chapa, los cielorrasos, la cubierta del SUM y la instalación eléctrica. El monto que se destinará es de 775 mil pesos y se terminará en unos 40 días”, dijo el funcionario.

En la segunda etapa se rehabilitarán los sanitarios y el cielorraso del SUM, todo demandará una inversión de 300 mil pesos y se completará al cabo de 90 días.

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