El "Viejo" dijo que era pareja de su hijastra; ella refutó: "Fui su esclava"

El "Viejo" dijo que era pareja de su hijastra; ella refutó: "Fui su esclava"
Tal como había adelantado ayer EL LIBERAL, el acusado de haber violado durante 20 años a la víctima, de cuya situación nacieron diez hijos, aseguró ante la jueza Falco que había una relación consentida con la hija de su esposa.
No más de una hora le llevó ayer a el “Viejo” decirle su versión a la jueza Rosa Falco. “Soy inocente, yo la cuidaba”, señaló, siguiendo al dedillo la estrategia de la defensa, resuelta a convencer a la Justicia de que los diez hijos que tuvo con su hijastra fueron fruto del amor y no de violaciones.

También, en minutos, sobrevino la dura respuesta de su hijastra: “Es un mentiroso. Fui su esclava veinte años”.

“Abuso sexual gravemente ultrajante agravado por su condición de guardador”, son las acusaciones enrostradas al individuo, de 55 años, quien vivía en el paraje Concháyoj, departamento Sarmiento.

El jueves pasado, María (su hijastra) lo denunció penalmente. Dijo que durante 20 años la mantuvo esclavizada, ultrajándola sexualmente. Fruto de las vejaciones nacieron diez hijos.

Añadió que a puro latigazos el “Viejo” imponía su mandato. La acompañaron, una hermana y su propia madre, a quien el individuo reemplazó en la cama por ella aún niña.

Tal como adelantó EL LIBERAL en su edición de ayer, el “Viejo” manifestó a la jueza: “Ella era mi mujer. Empecé a estar con ella después que me separé de su madre”.

Dijo no recordar bien cuando tuvieron sexo por primera vez, pero sugirió que fue padre “cuando ella tenía 15 años”, según precisó su abogado Bernardo Herrera.

Durante su encuentro con la jueza, el supuesto abusador subrayó: “Yo la cuidaba. Íbamos a todos lados juntos. Hasta fuimos a Buenos Aires”, ahondó.

Consultado si obligó a su hijastra permanecer a su lado dos décadas, lo negó tajantemente.

“Hicimos muchos trámites juntos. Tenemos causas con abogados. Ella, en el 2009 me denunció por violencia. Ahí dijo que yo era su concubino”, profundizó.

Requerido sobre la muerte de un hijo, el detenido habría explicado: “Murió cuando tenía ocho años. Todos los chicos nacieron en el monte, porque vivimos en el monte”.

Continuó: “Ella dijo que yo los llevaba y anotaba en el Registro Civil. No es cierto. En los papeles se ve claro que ella firmaba las actas”. Una vez que el hombre terminó su relato, la jueza dio por concluida la indagatoria.

Acompañado por varios policías, el acusado dejó los tribunales y se retiró. Afuera lo aguardaba una guardia periodística, de la que no pudo escapar y a la cual tampoco accedió a responder interrogantes.

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