En la primera semana de diciembre vencieron los plazos oficiales para declarar de "interés municipal" a la propuesta elevada por los empresarios, quienes ya fueron notificados de esta decisión. En la reunión del Consejo Consultivo se podrían definir los pasos a seguir.
Los plazos originales vencieron el 11 de junio pasado. Pero 8 días antes, el Ejecutivo Municipal firmó el decreto N° 32.121 que prorrogaba la resolución por otros 120 días hábiles administrativos.
Lo cierto es que nada ocurrió. Pero, en este caso, el silencio implicaba una decisión política: en la ordenanza Nº 2857, que establece los parámetros a seguir para las iniciativas privadas, se fijan plazos perentorios para la realización de los estudios técnicos y evaluación por parte de la Comisión de Estudios de las iniciativas privadas y se dice que "el vencimiento de dichos plazos sin que la Administración se expida significa el rechazo de la propuesta". Esto fue, justamente, lo que ocurrió con la propuesta de GLA.
De acuerdo a lo que pudo averiguar LA OPINION, la Municipalidad de Rafaela envió la semana pasada una carta a la firma porteña en donde se la notificaba formalmente que se había decidido no avanzar con el proyecto y que no se iba a declarar de "interés municipal" a la propuesta de iniciativa privada, paso indispensable para que el Concejo Municipal pudiera analizar el pliego de licitación.
Vale destacar que nunca fueron entregadas las últimas modificaciones solicitadas por el Ejecutivo Municipal, seguramente, alertados por la demora en la ratificación del aval oficial para el proyecto. Todo esto, pese a que la firma entregara 14 anteproyectos.
Recordemos que la misma implicaba construir un espacio comercial y cultural en el predio de la Vieja Terminal, con una inversión cercana a los 40 millones de pesos, con más de 22.000 metros cuadrados cubiertos, de los cuales unos 3.000 metros cuadrados estarían dedicados a un nuevo Museo de Bellas Artes, el Archivo Histórico, la Biblioteca y el Liceo Municipal, además de una nueva Escuela de Música, que actualmente está funcionando en una casa alquilada.
El punto más polémico y que generó fuertes rechazos fue que la propuesta implicaba demoler todas las instalaciones donde funcionan las áreas culturales mencionadas, entre ellas el Museo de Bellas Artes Urbano Poggi, que fueran construidas durante la gestión de Ricardo Peirone.
Más allá de este revés, la gente de GLA parece mantener el interés en nuestra ciudad. El presidente de la firma, Mario Brandy, le reconoció a LA OPINION hace casi un mes que ya estudiaban un "Plan B" para Rafaela. "Ya estuvimos viendo qué tipo de disponibilidad hay en la ciudad y puntualmente hay dos terrenos que nos interesan, y con los que ya abrimos algunas negociaciones preliminares", expresó Brandy.
Sobre las ubicaciones que se están evaluando como alternativas, el directivo sólo mencionó "que no son tan céntricos como la Vieja Terminal, pero están cerca".
De este modo, quedaría aún vigente la posibilidad de que la ciudad cuente con tres shoppings: el que en marzo quedará completo, que encabeza el Grupo Casino -el holding francés dueño del hipermercado Libertad-, el que ya se proyecta en la zona Sur, en lo que fue el predio de la Curtidora del Oeste -que también implicará un nuevo supermercado- y el proyecto de GLA, ahora ya alejado definitivamente de la Vieja Terminal.
PROXIMOS PASOS
De acuerdo a una alta fuente municipal consultada por LA OPINION, esta semana podría haber novedades acerca del futuro del céntrico predio.
"Recibimos un combo importante de ideas y proyectos en la importante reunión realizada en la Sociedad Rural, el pasado viernes 12 de noviembre", comentó y anticipó que la decisión final acerca del uso que se le dará al sector pasará por las instituciones que componen el Consejo Consultivo Social, la entidad que convocara a ese encuentro.
"Esta semana habrá una comunicación oficial, un informe final acerca de lo recabado en ese Seminario", comentó la fuente, quien anticipó que "el Colegio de Arquitectos, las entidades de la cultura, todos participarán de la decisión final".
Lo cierto es que, en principio, las entidades de la cultura parecen haber ganado esta primera batalla. Ahora resta la más dificil: encontrar una alternativa viable a un amplio sector céntrico que hoy sólo encuentra funcionalidad como cochera.
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