Walter Espin, jefe del servicio Viedma de Aguas Rionegrinas, reconoció que hay inconvenientes tanto en el sistema de cloacas más viejo, del casco céntrico, como en otros más nuevos. En el primero de los casos por el desgaste del material, ya que es una red de los años 60, y en los nuevos por taponamientos con elementos que no tienen que ir a la red que al liberarlos, con el uso de presión de agua, se suelen romper conexiones y empalmes.
Reconoció a la agencia APP que los mayores problemas se dan en los barrios de propiedad horizontal, la mayoría hechos en la época del traslado de la capital, porque se usaron materiales que no eran de buena calidad y por las obstrucciones por malas prácticas de vecinos que llevan a que terminen en la red elementos que son difíciles de sacar después.
Spin recordó que el sistema de cloacas del casco céntrico data de los años sesenta y luego, a medida que crecieron los barrios, “se incorporaron al sistema”.
Indicó sobre la red más vieja “estamos teniendo inconvenientes por el desgaste del material por los gases de los líquidos que son bastante corrosivos”.
Reconoció que en la red más nueva, con cañerías de PVC, también tienen problemas, explicitando que “si el sistema funcionara normal no tendríamos inconvenientes, pero a medida que ponemos los equipos que trabajan con presión de agua para retirar los residuos que obstruyen las cañerías y eso le quita vida útil”.
Mencionó que a veces se encuentran con taponamientos muy importantes por elementos que no tienen por qué estar en el sistema cloacal, con lo cual al utilizar los equipos para liberar esto no es que se rompan las cañerías, pero sí las conexiones y los empalmes.
Respecto a si hay mala praxis de las constructoras que hacen las obras, indicó a la agencia APP que Aguas Rionegrinas es la fiscalizadora de los trabajos y ha habido problemas con aquellas más profundas por la napa freática. “Tuvimos casos que el material no fue el acorde, como en el barrio Lavalle”, consignó.
Al consultársele si hubo sanciones, reconoció que “a veces nos ha pasado” que se encuentran con “las sorpresas” mucho después de recibida la obra, pero lo que en general ha pasado en Viedma es que hay redes de cloacas que no se han hecho desde la empresa o la provincia, sino desde el municipio.
En cuanto a los problemas reiterados en los barrios de propiedad horizontal del FONAVI, en general de la época del traslado de la capital, señaló que “tenemos grandes inconvenientes en esos lugares, porque los materiales no fueron de buena de calidad, fueron pésimos los materiales, sumado al mal uso”.
Mencionó que en esos barrios lugares de uso público se vienen utilizando en forma privada, por ejemplo como estacionamientos, y eso provoca que por ejemplo los automóviles rompan las tapas de hormigón de las cámaras de inspección. “Ese hormigón termina cayendo en el sistema cloacal que después es muy difícil de sacar”, indicó.
Señaló que Viedma se sigue ampliando “y no tenemos obras colectores, receptores de estas ampliaciones”, subrayando que hay proyectos pero hay que definir su concreción.
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