El director del Sistema Penitenciario, Sebastián Sarmiento, dijo que los golpes, restricciones y humillaciones recibidos por dos internos "no están probados". Los presos habían sido testigos de la golpiza que un grupo de guardiacárceles dio y filmó a otros internos en el Complejo San Felipe.
Cuatro meses después de haberse hecho público el caso de las torturas filmadas por guardiacárceles en el complejo San Felipe, dos presos presentaron un escrito ante el juez Ariel Spektor asegurando que, por haber presenciado aquella situación, han sufrido maltratatos de todo tipo por parte de personal penitenciario.
Se trata de Andrés Yacante y Matías Tello, acusados de "buchones" por parte de los guardiacárceles, quienes sospechan que fueron los responsables de haber dado a los abogados de derechos humanos el celular de un penitenciario, cargado con las brutales imágenes -que pueden verse abajo- que después se conocieron. Golpes, restricción de beneficios, aislamientos, situaciones humillantes, fueron las medidas que habrían adoptado los uniformados para amedrentar a los internos. Este nuevo caso fue revelado hoy por MDZ y da cuenta que, a pesar del argumento oficial, los maltratos no serían hechos aislados.
No obstante, Sarmiento sostuvo que "no existió maltrato" de las agresiones recibidas por los presos, ni tampoco "una queja concreta" por parte de éstos. "No me consta, estos hechos no están acreditados", aseguró, a pesar del calvario reconstruido por este diario a partir del hábeas corpus presentado por el abogado Carlos Varela Alvarez. Sarmiento afirmó que si el maltrato físico hubiera existido, hubiera saltado en los registros médicos.
Por el contrario, Sarmiento destacó que cuando estuvieron alojados en Almafuerte, ambos internos mantuvieron una buena conducta al principio, pero que luego cometieron o participaron en hechos de violencia en el interior del penal, junto a otro grupo de compañeros de encierro. El último de éstos, precisó el funcionario del Ministerio de Gobierno, ocurrió durante el último motín -ocurrido el domingo 5 de mayo-. Si bien Yacante y Tello no participaron de la toma de rehenes, Sarmiento indicó que ambos internos provocaron destrozos en el ala 2, donde se encontraban alojados.
El funcionario estuvo al frente del penal de Cacheuta mientras esta situación ocurría. Sarmiento asumió la Dirección del Sistema Penitenciario cuando su antecesor, David Mangiafico, fue designado juez y pasó a otra instancia.
Consciente de que esta nueva denuncia podría traer aparejada nuevas complicaciones en el orden internacional para el sistema carcelario mendocino -como ya ha ocurrido, su responsable trató de despejar dudas al señalar que se realizó un abordaje integral con estos dos reclusos, que incluyó a sus familiares.
"Creo que no quieren estar en Almafuerte, porque quisieron sacar ventaja para trasladarse por orden judicial", destacó. De esta manera, Sarmiento minimizó los hechos descriptos en el habeas corpus, ya que consideró que lo que realmente buscaban los testigos de la golpiza filmada, era volver al complejo San Felipe y no en un cárcel de máxima seguridad como la que está ubicada en Campo Cacheuta.
Tras el caso que reflejó como un grupo de guardiacárceles golpeaba a internos en San Felipe -y se filmaba haciéndolo- Tello y Yacante fueron trasladados a Tunuyán, dado que sufrían amenazas por parte de personal penitenciario. Pero aquel destino apenas duró unos 15 días, ya que volvieron a San Felipe, donde vivieron más situaciones de maltrato. Por esto, fueron trasladados finalmente a Almafuerte, donde estuvieron los últimos 45 días.


Comentá la nota