Con sólo 21 años, Victoria Vega estudió dos meses en Harvard, publicó ensayos y estudia ciencias políticas y derecho.
Victoria tiene 21 años, una hermana más grande, un padre empleado en fábrica y su mamá docente. Egresada del Colegio del Carmen con 17 años, actualmente estudia Licenciatura en Ciencias Políticas en la Universidad Nacional de Río Cuarto. Está en quinto año, sólo adeuda cuatro materias del último cuatrimestre por cursar y ya tiene el tema de la tesis listo para presentar: Federalismo fiscal. Además está haciendo algunas asignaturas de la carrera de Derecho, pero según dijo que “ésas las dejo para rever después, sin tanto apuro”.
Apasionada por las ciencias humanas desde pequeña, el destino le trajo una oportunidad de esas que no deben dejarse pasar, y en noviembre del año pasado le comunicaron que fue seleccionada dentro de los 20 jóvenes sudamericanos que viajarían a EE.UU. para realizar un seminario de dos meses en la Universidad de Harvard, una de las altas casas de estudio más reconocidas en el mundo.
“Llegar a Harvard fue increíble para mí que estudio ciencias políticas, porque es la escuela de gobierno más importante, donde además se recibieron un montón de genios. Uno viaja desde tan lejos, y por ahí pensás que venís de tan lejos y no imaginás estar ahí hasta que llegás y lo lográs… Este viaje fue un antes y un después en mi vida”, describió emocionada la mercedina.
La selección de la joven implicó una serie de instancias previas para acceder a la beca que otorga el programa Fullbright. Los subsidios son para quienes estén cursando algún título superior referido a las ciencias políticas, económicas, abogacía o el profesorado de pnglés. Las becas promueven la enseñanza del idioma para impulsar el desarrollo profesional de docentes, graduados o estudiantes avanzados, y también capacitaciones en maestrías o doctorados.
En agosto, Victoria llenó la solicitud on line con todos sus datos y adjuntó los certificados que acreditaron su promedio de 9,30, los cursos de inglés y ruso, la universidad a la que pertenece y los antecedentes de trabajo en alguna organización social o en actividades académicas como concursos, feria de ciencias y olimpíadas. Tiempo después accedió a una entrevista virtual, y el 28 de noviembre llegó la respuesta.
“Siempre estuve metida en todo, me encantaba participar en ferias de ciencias y en olimpíadas, lo cual me llevó a viajar por varias provincias. Pero ésta fue la primera vez que salí del país y no caí de lo que me estaba pasando hasta que me puse a armar las valijas. Fue una experiencia increíble”, recordó Victoria con un halo de nostalgia.
De los 400 preseleccionados, sólo siete argentinos ganaron la beca Fullbright, y una sola joven en representación de la provincia. “No me lo olvido más. El 27 había rendido un final muy difícil, el 28 estaba en Mercedes y me llegó el mail cerca de las 22. Mi hermana fue la que terminó de leerlo porque a mí se me caían las lágrimas y no veía nada. Al otro día cumplí los 21, estaba agotada, pero feliz”, relató.
Una vez en el país americano, la veintena de chicos de Uruguay, Chile y Argentina fueron capacitados durante enero y febrero en materias tales como historia de EE.UU., sistema político y económico del país y las relaciones diplomáticas con Latinoamérica. Pararon en Amherst, en el estado de Massachusetts, muy cerca de donde está Harvard, donde fue dictada la capacitación.
“Este viaje fue muy importante desde el aspecto académico. En este momento en la universidad, escribo ensayos para la revista Perspectiva y en la FICES de Mercedes me han pedido asesoramiento para algunas notas de la revista que ellos tienen acá. Habitualmente tengo contacto con los profesores americanos e intercambiamos estudios y opiniones entre ellos y el cuerpo docente de Río Cuarto”, señaló Victoria.
Su mayor aspiración es entrar en la carrera diplomática pero cuando rinda su trabajo final y obtenga el título de grado, volverá a su ciudad natal para dedicarse a la acción social. “Lo más interesante de vivir estas experiencias es que trabajamos con algunas ONGs y pudimos ver cuáles son las actividades que realizan y cómo las realizan. Eso me ayudará mucho para que cuando me reciba pueda aportar todas las ideas que aprendimos, porque el nivel de profesores era muy grande. Yo siento que al volver tengo que devolver todo lo recibido, porque si bien el logro es parte de uno, si no hubiera tenido la educación que tuve, desde el padre Gustavo en el Instituto del Carmen hasta mis papás y mi familia, hubiera sido imposible lograrlo”, reconoció Victoria.
El carisma que emana la joven debe haber sido el mismo que percibieron sus compatriotas sudamericanos cuando se encontraron en el hospedaje americano del Institute for Training and Development (ITD), donde se hospedaron, y que permitió que hasta el día de hoy estén comunicados y mantengan los lazos unidos. “El factor humano fue reimportante también, porque aprendí un montón de cosas, algunas que ni imaginé, realidades que me demostraron que somos tan parecidos con Chile y Uruguay, escuchamos y vemos las mismas cosas, eso estuvo bárbaro”, reflexionó Vega.
Su paso por el país del Norte, entre clases y capacitaciones, también dejó lugar al esparcimiento y el disfrute de visitar lugares tan turísticos y mundialmente conocidos como el Gran Cañón del Colorado, que por la época invernal en la cual viajó, estaba cubierto de nieve, las ciudades de New York, Boston y Amherst. Además agregó que visitaron la Casa Blanca, el Capitolio y la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) más una cantidad de colegios de Massachusetts bastante renombrados también.
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