La vicegobernadora de la provincia, Sandra Giménez se presentó ayer a declarar ante el Juzgado de Instrucción Nº 3 de Posadas, a cargo del magistrado Fernando Verón, quien lleva adelante la causa en la que se investiga la violenta toma al edificio central de EMSA protagonizado por integrantes del gremio de Luz y Fuerza y las lesiones que sufriera el ex presidente de la prestataria eléctrica, Héctor López Ricci.
Resaltó asimismo que “ninguno de nosotros debe sufrir esto que nos ha acontecido” y afirmó que la protesta fue “premeditada, hubo acciones de mucha violencia, alevosía, daños gravísimos al erario y hasta la posibilidad de riesgo de vida para el ex presidente Héctor López Ricci. Cuando yo lo ví, tenía lesionado el ojo derecho y había sido sometido a violencia, humillaciones y amenazas de vida. Estaban destruidas las estructuras de la Presidencia. Creo que lo que se hizo fue una demostración de fuerza del Sindicato de Luz y Fuerza a fin de lograr la renuncia de López Ricci”, expresó. La mandataria, aseguró que pudo reconocer a algunos lucifuercistas que actuaron en la mañana de aquel 29 de junio. En este sentido, manifestó que durante su testimonial “le dije al juez que puedo identificar a tres personas que estuvieron, uno es el dirigente sindical José Reinec, otro es una persona de test morocha y otro un joven rubio”, de estas dos últimas personas “no recuerdo el nombre, pero si los veo sé quienes son”, subrayó y agregó que cuando ingresó al edificio de calle La Rioja y Ayacucho sintió “mucho olor a alcohol y sangre” observando además “muchos palos, muchos hierros, bombos y muchas manos lastimadas”. Para finalizar, Giménez destacó la “responsabilidad de la investigación que lleva adelante el juez Verón” y resaltó el aporte de fotografías y filmaciones realizadas a través de los medios de prensa, que serán de gran ayuda en el marco de la investigación.

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