Vialidad se “olvidó” de Arroyito

Vialidad se “olvidó” de Arroyito
Una situación todavía no definida con lo que será la nueva autovía de la ruta 22 preocupa a comerciantes de Arroyito, pues Vialidad Nacional no contempló el lugar como zona urbana, por lo que no estaban previstas bajadas ni cruces para el paraje.

Esto perjudicará, de no modificarse, a comercios importantes, como la estación de servicios, y el hotel que distingue al paraje neuquino ubicado en la estratégica conexión de la ruta 22 con la 237.

Según informó el diputado Raúl Bettiga en declaraciones a la radio LU5, se hizo una reunión para considerar el tema con los directos interesados y eventuales perjudicados, y hay tratativas con Vialidad Nacional y la empresa adjudicataria para arreglar el problema de imprevisión de la mejor manera.

En su tramo Arroyito, la nueva ruta tiene características de autovía rápida, y por eso no se contemplaron bajadas ni cruces. El tema sería solucionado con bajadas a derivadores, pero no habrá bajada directa como hay ahora en ese paraje. Los comerciantes del lugar temen un perjuicio directo, porque se resentiría la actual costumbre de, por ejemplo, los camioneros, que se detienen en ese paraje. “Si queda como está el proyecto, todos seguirán de largo”, aseguraron según se refirió.

Con una inversión de 231 millones de pesos Vialidad Nacional está ampliando la ruta 22 con dos modalidades diferentes. En el sector que va desde donde hoy termina la multitrocha de Plottier, hasta la salida del casco urbano de Senillosa, la ruta tomará la misma forma de multitrocha que hay en Plottier.

En decir que si bien se tendrá dos carriles por cada sentido de circulación, los mismos estarán únicamente separados por un cordón central o una serie de “pianitos”.

Desde la salida del casco urbano de Senillosa hasta la rotonda que empalma las rutas 22 y la 237 se adoptará la forma de autopista rural, con una amplia separación entre los dos sentidos de circulación, tal como actualmente muestra la Autovía Norte o la ruta 7 a Centenario.

La ampliación de la ruta comenzó a principios de mayo, luego de casi dos años y medios de la licitación original de los trabajos. Las obras están a cargo de la UTE conformada por CN Sapag y Electroingeniería SA y comprenden en total la modificación de 35 kilómetros de ruta.

Mientras en gran parte del recorrido se contará con una calle colectora en la margen sur, para facilitar el tránsito local, también está prevista la modificación de la rotonda que une las rutas nacionales 22 y 237.

Comentá la nota