El viaje de Mujica a Caracas en un asiento de clase turista

Fue cuando viajó para asistir a la jura postergada de Hugo Chávez. Lo narró una pasajera en una carta al diario Tal Cual.
El episodio habría pasado inadvertido si no fuera por la carta de lectores que publicó el miércoles el diario venezolano Tal Cual. La firmante, Marta de la Vega V., una venezolana residente en Uruguay, narra su sorpresa por haberse encontrado con el presidente José Mujica sentado en la fila 7F de un avión de la empresa TACA que hacía el viaje entre Lima y Caracas. Todo ocurrió en vísperas del 10 de enero, día previsto para la jura de Hugo Chávez, que luego se postergó indefinidamente.

“Estoy segura de que ninguno de los que nos sirvieron a bordo tenía la menor idea de quién se trataba ”, escribió la mujer, quien aprovechó la ocasión para reprocharle a Mujica su asistencia a una juramentación que, por la ausencia de Chávez, internado en Cuba, fue criticada por la oposición.

“Buenos días, presidente Mujica. Es un honor saludarlo. Pero lamento mucho que vaya a Venezuela para avalar mañana un acto que es irregular, ilegal e inconstitucional”, dijo la mujer. Amablemente, Mujica respondió: “Señora, yo entiendo lo que siente.

Voy a un acto diplomático. Pero es un asunto que tienen que resolver los venezolanos”. Como la señora insistió, el presidente acotó dándole la mano con gesto amigable: “No se preocupe que verá que todo se va a arreglar”.

De la Vega contó que Mujica leyó en el viaje y que de vez en cuando se levantaba del asiento para estirar piernas y brazos. Al llegar a Caracas, la tripulación lo escoltó amablemente hacia la salida.

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