La Comisión Mixta del Transporte de la Municipalidad de Resistencia evaluará hoy las propuestas alternativas para evitar una suba del boleto de colectivo, en un encuentro con los empresarios del sector, funcionarios provinciales y representantes de la comuna.
Sin embargo, muchos ediles ya dan por hecho que en el segundo semestre del año, salvo que medien más subsidios para el transporte local, el boleto pasará a costar dos pesos, valor que prácticamente rige en los hechos, por la falta de monedas de 10 centavos en manos de los choferes.
Cuando se actualizó la tarifa por última vez todos sabían que duraría muy poco y que sobre la marcha iba a subir nuevamente, más cuando los choferes consiguieron una nueva actualización salarial.
Los empresarios pidieron formalmente que el boleto plano pasara a costar 2,35 pesos, un precio que hoy es imposible de pagar por la mayoría de los usuarios del Gran Resistencia. Además, está claro, por la experiencia actual, que fijar ese valor sería llevar la tarifa común a 2,50, porque las monedas de vuelto seguirían brillando por su ausencia.
El valor solicitado por los transportistas se basa en un estudio propio. Para la gran mayoría de los concejales está sobrevaluado este precio; en cambio, el de $2 tendría mayor aceptación.
En busca de más subsidios
Los ediles de Resistencia están gestionando ante la provincia mayor cantidad de subsidios para el transporte, una salida alternativa al aumento del boleto, pero difícil de concretar a menos que exista voluntad política de la Nación.
Nadie puede negar que el pedido sea justo, pero políticamente no es tan fácil. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se concentra la mayor cantidad de pasajeros del país, y por esta razón las empresas reciben mayores subsidios que las del interior, pese a que en las provincias del Norte los pasajeros afrontan una situación económica y social mucho más comprometida.
Si bien la Nación este año comenzó a trabajar en una distribución más equitativa, hasta ahora no se logró un acuerdo, aun con el lobby que hicieron las provincias más importantes.
Poco puede lograr la provincia por sí sola, pero existen remedios locales que pueden aplicarse, al menos temporalmente, para evitar que el boleto vuelva a subir afectando a los usuarios de bajos recursos.
"Dialogando podemos encontrar una salida que nos satisfaga a todos. Creemos viable una propuesta entre la provincia y la Nación. Depende en gran parte de la voluntad que tengan las autoridades y los empresarios", destacó uno de los ediles que forma parte de la comisión mixta.
"Vendrá el aumento, eso es algo que no se podrá frenar, pero al menos si se lo logra detener para el resto de este año, muchas familias podrán soportar el costo que les origina", agregó.
Valores regionales
En el análisis está presente el valor de la tarifa plana en otras ciudades de la región. En Corrientes el boleto cuesta 1,60 pesos y casi todos los colectivos tienen la máquina expendedora.
Para los ediles resistencianos el valor 1,80 es justo, pero los empresarios aducen una realidad muy diferente y reclaman la urgente actualización para no desfinanciarse nuevamente. El mayor costo que deben enfrentar es el costo salarial, que se actualiza a un ritmo acelerado.
Empresarios, gobiernos y ediles debatirán la actualización solicitada a la comuna. Una vez agotadas todas las instancias administrativas, tomarán una definición sobre la tarifa.
En el caso de que no lograran avances en esta materia, comenzarán a elaborar el despacho que será remitido al Concejo la actualización acordada. Mientras tanto, esperan que la UTA no presione con medidas de fuerza.
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