Se trata de 34 familias que ayer ingresaron al lugar. Asumen que es algo ilegal, pero alegan que "ellos también fueron estafados moral y económicamente". Dicen que no se irán de allí hasta conseguir respuesta al reclamo.
"De acá no nos vamos a mover, estamos en forma pacífica a la espera de que venga alguien de la constructora o algún político que nos de una solución", explicó a nuestra redacción uno de los damnificados, Hugo Rossi.
Rossi explicó que la demora comienza "porque la constructora se borró y ahora está en juicio con Viajantes del Sur, pero en el medio estamos nosotros, que hemos aportados plata para tener una casa propia".
Las viviendas están actualmente "a medio terminar", por lo que los vecinos se comprometen a hacer el resto del trabajo, así como también a terminar de pagar las cuotas restantes.
"Sabemos que lo que hicimos es algo ilegal, pero a nosotros nos estafaron moral y económicamente", alertó Rossi, una de las caras visibles de las 150 personas – un total de 34 familias-, que desde ayer tomaron en lugar.
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