Versiones contrapuestas en torno al accidente frente al boliche “La Roka”

Tras el deceso de Lucas Fernández Gómez, el joven de 18 años atropellado el 26 de mayo pasado a la salida del boliche La Roka, ubicado sobre la avenida Paraguay, se pudo saber que la investigación del caso se encuentra en pleno trámite, pues ya prestaron declaración varios testigos e incluso se supo que el conductor de un segundo vehículo sospechado de participar del choque se presentó espontáneamente y brindó su versión de lo ocurrido.

A esto se habría sumado ya el resultado de una pericia realizada por peritos del Cuerpo de Investigaciones Fiscales. Se trata de un estudio considerado clave, pues confirmaría el roce entre los dos vehículos sospechados de participar del accidente en el que fueron atropellados los tres jóvenes.

La investigación penal del caso se encuentra en manos del fiscal Penal 3, Facundo Ruiz de los Llanos, quien el mismo día en que murió Fernández recibió al segundo conductor que habría participado del accidente, quien se presentó de manera espontánea junto a su abogada.

Se trata de Lucas Ramosco, quien conducía un Renault Fuego, de color rojo, rodado que fue sindicado por César Carrizo, chofer del VW Gol Power, auto que embistió a Fernández y a dos jóvenes más que resultaron con politraumatismos y debieron ser hospitalizados.

Fugado

Tras atropellar a los jóvenes, Carrizo se dio a la fuga y se refugió en la casa de su padre, ubicada en calle Ameghino al 1300, donde luego fue descubierto. Al examinar el vehículo, los peritos del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, quienes intervinieron a pedido del fiscal, hallaron rastros de cabellos, sangre, y de pintura roja en uno de los laterales del auto, como así también un vaso térmico con olor etílico debajo del asiento del conductor.

Asimismo, se supo que sobre el techo del VW Gol también se habría hallado resto de lo que podría ser una bebida alcohólica. Incluso y lo que causó mayor curiosidad por lo rústico de la maniobra, dentro del auto se encontró una botella de gaseosa que había sido dejada minutos antes de que llegaran los peritos, pues por fuera se observaba el envase transpirado, señal de que había sido puesto a propósito con el fin, al parecer, de alterar la escena.

Carrizo, en tanto, fue detenido por pedido del fiscal y tras prestar declaración, el juez de Garantías 1, Héctor Martínez, dispuso su libertad. En su declaración, Carrizo aseguró que sólo atropelló a uno de los tres jóvenes y que a los otros dos los embistió el auto rojo, o sea el Renault Fuego. Asimismo, sostuvo que este vehículo lo chocó primero y provocó que perdiera el control.

Carrizo, según fuentes de la defensa, negó haber estado ebrio y también relató que salía del boliche, por lo que su velocidad no era alta. De esta manera, el automovilista hizo todo lo posible para desligarse del accidente, adjudicándole toda la responsabilidad del mismo al Renault Fuego. Si bien el fiscal pidió que Carrizo siga detenido, el juez lo liberó y le aplicó ciertas restricciones como presentarse una vez a la semana en la Fiscalía, le retiró la licencia de conducir y le prohibió abandonar la provincia.

Presentación espontánea

La versión dada por Carrizo, según trascendió, no coincidiría con la de algunos testigos, quienes habrían negado haber visto en la escena un auto rojo y mucho menos las maniobras que el imputado sostuvo en su indagatoria. A esto se suma el hecho que las huellas de derrape del VW Gol indicarían que dicho rodado circulaba a una velocidad mayor a la aplicada por un automóvil que salía del boliche, como lo relató Carrizo.

Ramosco, se presentó de manera espontánea ante el fiscal Ruiz de los Llanos. Al respecto, cabe recordar que el artículo 89 del Código Procesal Penal establece, la posibilidad que la persona sospechada de haber participado de un ilícito se presente antes de ser dispuesta su declaración indagatoria a fin de hacer su descargo o señalar aclaraciones o pruebas útiles para el caso.

Por lo trascendido, Ramosco habría sostenido que salió del boliche, giró por la avenida Palacios y a la altura de la estación de servicio protagonizó un accidente con una camioneta Dodge, negando de manera rotunda haber chocado con el VW Gol. Tras aportar esta versión, Ramosco identificó a algunos testigos a fin que sean citados, ya que los mismos podrían verificar su relato.

La intervención del CIF

Según las fuentes, el fiscal Ruiz de los Llanos ya tendría en su poder el resultado de un cotejo que había solicitado entre los rastros de pinturas hallados en el automóvil de Carrizo y una muestra extraída del Renault Fuego de Ramosco, otro de los presuntos protagonistas del accidente.

La pericia habría revelado una coincidencia de más del 70 %, lo cual confirmaría que efectivamente estos dos vehículos se rozaron. Lo que resta determinar es el momento en que se produjo el contacto entre ambos rodados.

Hay dos versiones. La de Carrizo, quien reconoció la participación de Ramosco y aseguró que este rodado lo embistió y lo llevó a embestir a uno de los tres jóvenes, mientras que el conductor del Renault Fuego aseveró que no participó del accidente.

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