A través del Tribunal de Cuentas se inició la auditoría técnica sobre la obra del “Bicentenario”, para relevar las fallas que pudiera tener la construcción, luego de que fuera necesario demoler una parte del sector sur, ya que se había hundido unos centímetros de su base.
El organismo formó un equipo de ingenieros y arquitectos, que serán los responsables de la inspección a la infraestructura, a lo que se suma una indagación sobre el aspecto contable de la obra que, por las redeterminaciones de precios, terminó costando casi 50 millones de pesos.
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