Bárbara Dorcemaine fue pareja del intendente de Santa Rosa, Sergio Salgado, durante cinco años. En febrero lo denunció por violencia de género.
Bárbara Dorcemaine era la pareja del intendente de Santa Rosa, Sergio Salgado. En febrero, lo denunció por violencia de género y tuvo que ver cómo públicamente el gobernador de Mendoza ponía en duda su denuncia.
Durante cinco años fue su pareja y convivían en una “casa de adobe”, según contó la mujer, quien luego de demandar al mandatario comunal perdió su contrato y tuvo que venirse al Gran Mendoza a vivir con su tía materna.
Actualmente, trabaja por las tardes como secretaria en un estudio contable. Mientras, intenta rehacer su vida.
“Fue bastante triste en un principio. Actualmente estoy con una psicóloga que me ha ayudado mucho. Me sentía muy mal. ¿Sabés lo que es venirte y dejar tu vida atrás? Aparte, sufrí un maltrato psicológico durante todos estos años que estuvimos juntos con Sergio”, recordó apenada en una entrevista que ofreció a El Sol, este jueves.
“Vivimos cinco años juntos y trabajé casi seis años en el municipio. Él no me quería dejar efectiva porque decía que lo iban a criticar y que no tenía necesidad. Yo cobraba 700 pesos sin los descuentos. Ese era mi sueldo en un principio. Después me aumentaron a 1800 y con descuentos ganaba 1200 pesos”, detalló y aclaró que “nunca quise hacer pública esta situación y por eso no he hablado con los medios. Fue él quien publicó todo en su cuenta de Facebook y quien sacó todo esto a la luz tratando de lacra a mi familia”.
Bárbara Dorcemaine era la pareja del intendente de Santa Rosa, Sergio Salgado. En febrero, lo denunció por violencia de género y tuvo que ver cómo públicamente el gobernador de Mendoza ponía en duda su denuncia.
Durante cinco años fue su pareja y convivían en una “casa de adobe”, según contó la mujer, quien luego de demandar al mandatario comunal perdió su contrato y tuvo que venirse al Gran Mendoza a vivir con su tía materna.
Actualmente, trabaja por las tardes como secretaria en un estudio contable. Mientras, intenta rehacer su vida.
“Fue bastante triste en un principio. Actualmente estoy con una psicóloga que me ha ayudado mucho. Me sentía muy mal. ¿Sabés lo que es venirte y dejar tu vida atrás? Aparte, sufrí un maltrato psicológico durante todos estos años que estuvimos juntos con Sergio”, recordó apenada en una entrevista que ofreció a El Sol, este jueves.
“Vivimos cinco años juntos y trabajé casi seis años en el municipio. Él no me quería dejar efectiva porque decía que lo iban a criticar y que no tenía necesidad. Yo cobraba 700 pesos sin los descuentos. Ese era mi sueldo en un principio. Después me aumentaron a 1800 y con descuentos ganaba 1200 pesos”, detalló y aclaró que “nunca quise hacer pública esta situación y por eso no he hablado con los medios. Fue él quien publicó todo en su cuenta de Facebook y quien sacó todo esto a la luz tratando de lacra a mi familia”.
-¿Cómo fueron los hechos la noche que decidís denunciarlo?
-Todo ocurrió cerca 23.30 del 13 de febrero. Yo hasta le había comprado un regalo por el Día de los Enamorados. Cuando llego a nuestra casa –que alquilábamos, era de adobe y estaba en condiciones bastantes malas- me encuentro que se estaba mandando mensajes con su secretaria. Nosotros ya veníamos con muchos problemas, pero para entonces estábamos juntos y yo le había pedido un montón de veces que me dijera la verdad. Todo el tiempo me hacía quedar como una estúpida, una enferma de los celos. Esa noche le quito el celular porque quería leer los mensajes y saber qué pasaba con esa mujer en realidad. Así que salgo corriendo hacia el baño y él me persigue. Allí forcejeamos y como me puse el teléfono entre las piernas me dejó las manos marcadas en esa zona. De ahí salgo corriendo al comedor y me empuja contra una ventana grande que tenía vidrios trizados, entonces saltaron astillas para todos lados. Ahí, le sigo insistiendo que me diga la verdad mientras me gritaba y me insultaba. En un momento me logro soltar y me voy a un sillón y leo algunos mensajes que según Sergio los había respondido una persona a la que él le había prestado el celular.
-¿Y ahí te golpeó?
-En el sillón seguimos forcejeando, pero cuando leo algunos mensajes me puse a llorar mal. Así, me pide que me vaya de la casa. Yo corro hacia la habitación y es cuando me tira sobre la cama, me pone una pierna en la espalda y me tira el brazo izquierdo hacia atrás causándome una tendinitis por la que el médico me dio 17 días de reposo… Tenía tanto dolor por lo ocurrido que me fui y lo denuncié.
-¿Su familia se comunicó con vos después de lo que ocurrió?
-No. Su mamá me mandó un mensaje enojada porque lo había denunciado, pero yo ya no aguantaba más y como me trató la última noche que estuvimos juntos, era imperdonable. Le perdoné infidelidades, maltratos, ofensas, agresiones, indiferencias… Llegaba de trabajar y se acostaba. Era almuerzo, mediatarde y cena en la cama. Si venía alguien a visitarme, se iba y me mandaba mensajes preguntándome cuándo se iban las visitas y diciéndome que ya no podía estar tranquilo ni en su casa. Se muestra públicamente como una persona re sociable, pero no es así. Eso es algo que los padres no pueden negar. Cuando nos iban a visitar ellos o sus hijas tenían que ir a tomar la mediatarde a la habitación porque no se quería levantar.
-¿La anterior pareja de Salgado se comunicó con vos? ¿Sabés si sufrió violencia por parte del intendente?
-Con la anterior a mí, sí. Pero nunca lo denunció. Antes no existían fiscalías allá, había que denunciar en la comisaria y la mayoría de los que trabajan en la policía habían sido puestos por él. Entonces, lógicamente que era difícil.
-¿Y se comunicó ella con vos?
-No, nunca tuvimos comunicación. Pero nunca tuvimos problemas entre nosotras…
-Cuando decidís dejar Santa Rosa, ¿no había posibilidad de que trasladaran a una dependencia del Estado?
-Beto Roza (subsecretario de Relaciones Institucionales y Asuntos Municipales del Gobierno de Mendoza) estaba en la casa cuando voy a retirar mis cosas. Me dijo que estaba conmigo, que me apoyaba y que podía contar con él. Supuestamente me aseguró que había pedido un traslado para mí y que desde el 1 de marzo iba a empezar a trabajar en Palmares y que me iba a pasar la transferencia de un auto que Sergio había comprado, me lo había regalado a mí, pero estaba a nombre de Beto. Inclusive ahora Beto Roza me puso una denuncia para que se lo devuelva. Yo expuse en la fiscalía cuando me fui que me llevaba el auto, inclusive Beto me ayudó a retirarlo… Sinceramente no me interesa. Lo que quiero es que se sepa la verdad: Sergio lo compró para mí.
-Cuando el gobernador Francisco Pérez fue consultado por la prensa por tu caso, él minimizó tu situación. ¿Qué le dirías?
-Me dio vergüenza ajena lo que hizo. Creo que tendría que darle importancia, ya que son muchísimas las mujeres que pasan por esto. Además, hay muchas mujeres que no conocen que hay una ley que las protege. Yo no la conocía. Uno siempre tiene ese medio de ir y denunciar. Y en mi caso con más razón porque era la “señora de”. Cuando fui a denunciar tuve la suerte de que el fiscal me atendiera muy bien, pero sé de casos de mujeres de funcionarios que no les han tomado las denuncias y no es lógico que esas cosas pasen.
-¿El gobernador o su esposa, quien es de la zona, se comunicaron con vos en algún momento?
-Ningunos de ellos y me sorprendió. El trato que teníamos era en los actos protocolares, pero siempre se manejaron con mucho respeto hacía a mí y por eso me sorprendió que ellos no se comunicaran. Ni ellos ni nadie de su entorno. El único que me llamaba era Beto Roza, que me llamó una vez y en parte fue para chantajearme con respecto al vehículo y al trabajo. Beto me dijo: “Barbi, esto lo podemos arreglar entre nosotros. Vos sabés que Roberto López (abogado de Salgado) a vos te quiere un montón. Esto lo podemos arreglar, no lo llevemos a mayores. Yo te arreglo lo del contrato y te firmo la transferencia del auto, pero dejemos todo ahí”, eso me dijo. Lo que pretendía era que le retirara la denuncia a Sergio. Y yo le dije que lo único que quería era que me pidiera disculpas públicamente a mí y a mí familia porque él nos faltó el respeto. Yo no voy detrás de nada, eso se lo aclaré a mis abogados. A mí me dejó muy mal y a mi familia también. Hasta dejó sin trabajo a varios familiares míos que no tenían nada que ver en este asunto. Uno de mis primos fue el más afectado porque lo dejó sin trabajo al mes de ser padre. Todo esto por no ser un poquito hombre y pedir disculpas por el daño que me hizo. No contento con lo que mi causó a mí, siguió dañando a mi familia. Yo en ningún momento salí a agredirlo a él. Fue Sergio quien agredió públicamente a mi familia publicando cosas que no correspondían. Yo fui e hice la denuncia donde debía, en la Justicia. Ellos después trataron de decir que esto fue algo político cuando yo jamás tuve que ver con ningún partido.
-Fuiste reina departamental, sos víctima de violencia. ¿Algunas de las reinas de mandato cumplido se comunicaron con vos?
-No, ninguna. Y eso también me extrañó. Creo que no lo hacen porque como él es político no quieren meterse.
-A partir de esto, ¿cómo continua tu vida?
-A la expectativa de que me salga un trabajo para poder pagar un alquiler y darle una buena vida a mis hijos. Tengo que darle gracias a mi tía que es quién me está ayudando y la que me abrió las puertas de su casa.
-Salgado dijo que va a ir a la marcha del 3 de junio, ¿vos?
- Yo iré y me parece una vergüenza que él lo haga porque es violento en general. Es violento hasta con sus empleados. Obviamente que ellos no lo van a denunciar porque es el intendente. Él es violento con todo el mundo, para Sergio todos somos inservibles y te hace sentir que están en deuda con él.
-¿En estos días se ha vuelto a comunicar con vos?
-El 16 de mayo, para mi cumpleaños ,me mandó un mensaje. Y también cuando nos vimos en el Juzgado. Yo iba con la frente en alto, mientras que él y su abogado miraban para el piso. No me miraron a la cara porque saben que están mintiendo.
Roza le responde (Por Edwards Gajardo)
Alberto Roza, quien hoy se desempeña como subsecretario de Relaciones Institucionales y Asuntos Municipales, negó haber hecho una oferta a Dorcemaine.
“Yo jamás le propuse nada, porque además no me compete a mí. La misma amistad que tengo con Sergio, la tenía con ella”, indicó.
En referencia al automóvil que menciona la ex reina, agregó: “El auto se me rompió, compré uno nuevo, Sergio lo arregló y me lo quería comprar porque lo usaba ella. Estábamos en tratativas, pero cuando explota el problema entre ellos me dice que va a cargar las cosas en el auto y me lo devolvía. Yo nunca se lo he vendido, el auto está a nombre mío”.
Respecto a la oferta de trabajo que le habría hecho, manifestó: “En el momento que ella estaba en pareja con Sergio, yo estaba tratando de ver si el contrato que tenía con la municipalidad lo pasábamos al Registro Civil, pero nunca se dio. Eso no fue nunca parte de un acuerdo y fue antes de que se separaran”.

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