Una vez más hay personas que cocinan y duermen junto a la llama que recuerda a los soldados caídos en las Islas Malvinas. El lugar debería contar con una vigilancia permanente de la policía.
No es la primera vez que ocurre un hecho de este tipo. Personas que viven en la calle utilizan la llama del monumento a los Caídos en Malvinas para cocinar. Luego algunos hasta duermen en este lugar tan caro a los sentimientos de los ex combatientes y de toda la comunidad.
El lugar cuenta con un lugar bajo techo para que la policía disponga de un efectivo que controle y cuide el monumento las 24 horas.
Como se observa en la fotografía la policía brilla por su ausencia.
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