FINAL DE LA LIGA NACIONAL / PEÑA 1 - ATENAS 1: El pivote Roman González es el factor más influyente de la serie. "No hay que descuidarse", dice.
"El punto más claro que tiene que arreglar Atenas es el juego interior. Johnson y Reinick, en un momento clave, hicieron mucho daño", dice Román.
-Bueno, entonces estás hablando bien de vos, ya que sos el elemento principal del juego interior.
-Durante toda la temporada el juego de Peñarol se apoyó en Jackson y en mí. Así llegamos hasta acá. Luego tenemos terceras y cuartas opciones con mucho gol, como Tato Rodríguez o Ale Diez viniendo del banco, con una mano terrible. Peñarol tiene gol en todas las posiciones y eso nos hace poderosos.
-¿Cómo se puede presentar el tercer punto?
-Igual de parejo que los otros dos. Nosotros no tenemos que regalar el primer tiempo como el viernes. En una final no podés regalar ni un minuto.
-¿Qué cosas de Atenas, en conjunto o en lo individual tratan de cuidar?
-Nosotros nos ocupamos del conjunto, en principio. Luego tratamos de cuidarnos de Leo Gutiérrez, que Laws no tenga penetraciones, evitar el uno contra cero de Kanté y que Osella genere juego en el poste bajo.
-¿Y de Lábaque y de Locatelli no se cuidan?
-Bruno es un revulsivo, no es un arma letal. Y Locatelli tira los lanzamientos de descarga...
-Se nota que tenés unas ganas bárbaras de ganar el título.
-Claro, porque estoy jugando la segunda final, por todo lo que pasamos este año con la pérdida de puntos, por no poder usar el Poli durante la Davis y por todo lo que luchamos.
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