Mañana, los ediles darán su primer aval al subte. Si se suma la UCR, habría unanimidad.
Mañana el cuerpo aprobará en primera lectura el convenio que el Departamento Ejecutivo firmó en octubre último con la Nación para construir un subterráneo. El martes, en tanto, se aprobaría –previo realización de una audiencia pública el lunes– el paquete de normas económicas para 2011: presupuesto, Ordenanza Tarifaria y Código Tributario.
También para el mismo martes está previsto un segundo intento del oficialismo para aprobar un aumento en el precio del cospel, aunque el resultado de ese debate promete seguir abierto hasta el momento mismo de la votación en el recinto. Vale recordar que el mes pasado el oficialismo debió desistir de su intento, al negar su acompañamiento a la iniciativa el bloque del PJ.
Nuevo escenario. El visto bueno para el subte de destrabó ayer, luego de que todos los bloques a sola excepción de la UCR, acordaran darle una preferencia de tratamiento para hoy.
Esa predisposición tuvo como dato novedoso el cambio de postura del bloque del Frente Cívico (juecismo), que sorpresivamente revisó su férrea negativa anterior y aceptó acompañar el proyecto en la primera votación.
“Seguimos creyendo que la obra finalmente no se hará y que sólo va a ser un negocio para un par de consultoras, pero tampoco queremos que nos digan que ponemos palos en la rueda, ni que por culpa nuestra se llevan el subte a otra ciudad”, indicó Walter Nostrala, jefe de los ediles juecistas. “Quienes prometen el subte son los mismos funcionarios nacionales que ya nos hablaron del tren bala y que no pudieron reorganizar ni siquiera el tráfico aéreo durante un mes por las obras en Aeroparque”, cuestionó.
La condición de la oposición para avalar el subte fue la redacción de una adenda al convenio original con la Nación, donde se deje constancia expresa de las responsabilidades que tendrá cada jurisdicción en el proyecto.
Entre otras cosas, los ediles demandaron que quede por escrito que el 15 por ciento del costo de la obra debe correr por cuenta exclusiva de la Nación (al otro 85 por ciento lo cubre la República China, a través del Eximbank de ese país).
También reclamaron más precisiones respecto a quien operará el servicio y cómo se establecerá la tarifa en una prestación que de antemano se descuenta será deficitaria. Los cálculos previos marcan que el subte sería utilizado como medio de movilidad urbana por unos 200 mil cordobeses cada día.
La mencionada corrección al convenio debe ser aportada por la Nación, pero es prácticamente imposible que llegue para la sesión de mañana.
Justamente esa situación fue la que precipitó la negativa de la bancada radical a apurar la sanción en primera lectura.
“Consideramos que es muy desprolijo que el proyecto se vote así como está, sin la adenda. Primero apliquen los cambios y después decidimos si acompañamos o no”, advirtió Marcelo Cossar, titular de esa bancada que recién hoy definirá su voto.
Otro aspecto a resolver es cuándo se realizaría la votación en segunda lectura.
Como deben mediar 15 días corridos desde el jueves, el oficialismo no llegará a aprobar el subte en 2010, y lo más probable es que haya una prórroga de extraordinarias en enero o febrero, para que la cuestión no se dilate hasta las ordinarias que arrancan el 1º de marzo.
Lo que debe habilitar el Concejo (con el voto de al menos 21 de sus 31 miembros) es el uso del suelo para que se pueda avanzar en el desarrollo ejecutivo del proyecto del subterráneo.
La iniciativa contempla el tendido de 18,57 kilómetros de vías, que estarán repartidos en cuatro líneas, con un costo estimado de entre 1.560 y 1.800 millones de dólares, con financiación a 15 años, 36 meses de gracia y una tasa de interés del 8,5 por ciento anual.
Todo por un voto. En cambio, la parada en el Concejo para el aumento del cospel no está tan despejada. El giacominismo logró ayer apoyo para dar el debate el próximo martes y el dato saliente fue el aval del peronista Elvio Sahaspe, habitualmente reacio a acompañar subas en el boleto.
Recordemos que el Ejecutivo pretendía llevar al cospel de dos a 2,30 pesos en noviembre y a 2,50 pesos en enero, pero obviamente que ese desdoblamiento ya quedó desactualizado y lo más probable es que se vote una única suba.
Para agregar un voto a los 15 que dispone, la opción más viable para el giacominismo sigue siendo captar alguna adhesión en la bancada del PJ.
Según pudo relevar este diario, Juan Rufeil y Pablo Canedo mantendrían su negativa al aumento, mientras que Sahaspe puso condiciones para negociar: no avalaría un ajuste tarifario de más de 20 centavos, además de reclamar que se potencie la tarifa base que reciben las empresas y que se baje la incidencia del sistema de pago en los costos del servicio.
“Sabemos que algunas concesiones vamos a tener que dar”, admitió un edil giacominista, que igualmente mantuvo su optimismo respecto al desenlace del debate.
Otra alternativa para el giacominismo sería intentar que se ausente del recinto uno de los ediles que rechazan el aumento, con lo cual se llegaría a una votación de 15 a 15 que podría desempatar la oficialista Sandra Trigo (previo reemplazar a Carlos Vicente en la presidencia del cuerpo). Sin embargo, la propia Trigo ya habría mandado a decir a sus pares de bloque que no está dispuesta a cargar sobre sus espaldas esa tarea.
El pasado domingo, en una entrevista concedida a este diario, Giacomino se mostró pesimista respecto a la votación sobre el cospel, pero en el Concejo no deja de llamar la atención el pedido de preferencia para el martes que impulsó el oficialismo. “Ya perdieron una vez. No creo que se arriesguen de nuevo a llevar el tema al recinto sin tener los 16 votos seguros”, especuló un edil opositor.


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